Conocí a don Guadalupe Villarreal, esposo de Rebeca Márquez, ellos eran de Santa Maria y vivían enfrente del templo. Junto a la casa de don Pablo de Ávila, tío de Benjamín de Ávila. Rebeca de muchacha era muy amigable, no muy alta, gordita y simpaticona por su estilo que tenia. Ellos también se vinieron a vivir a Colotlán, pero ya no nos frecuentamos.
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Yo tenia muchos parientes en el Sauz de los Márquez y don Rosendo era muy rico, tenia mucho ganado y exportaba queso para Guadalajara. Una tía trabajaba con ellos, ellos revisaban la producción del queso. Su hermana Sara tenia negocio y vendía zapatos en los Portales de Colotlán. Un sobrino de ellos se llamaba Antonio Rodarte.
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Agustín Rivera, Primitivo Huizar y Paco Huizar fueron muy amigos durante mucho tiempo.
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El local que hoy ocupa el Rio Plaza, yo recuerdo que antes nosotros lo conocíamos como teatro, el dueño era un señor Primitivo, allí se hacían fiestas, pero yo nunca asistí, una sola vez fui y también hacían títeres. Uno cuando esta joven no se fija en las cosas, más que goza uno lo que ve, no se fija en muchas cosas. Es lo único que tengo presente.
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Monday, February 8, 2010
Julia Torres


El Club Violeta.
Cuando yo entre el club este tenia ya dos años de existencia, exactamente no supe como surgió el interés de formarlo. Cuando se inicio Malaco fue la presidenta. Cuando alguien lo invitaba a uno para ser socia, lo planteaba en las reuniones. Todas querían ser parte, pero Malaco muchas veces no aceptaba. A mi me acepto, no de buen grado pero entre en el club. Participábamos en muchas actividades: lo que se hacia con mucho empeño y nos salía muy bonito era el aniversario, pero también participábamos en los desfiles con los carros alegóricos, en la política también participamos, cuando vino López Mateos de candidato, hicimos en la esquina de Independencia y Centenario un arco de puras botellas de coca-cola, teníamos unos uniformes blancos militares muy bonitos , allí estuvieron en ese arco Rosa Córdova, Yolanda Sánchez y no recuerdo quien mas, vestidas con el uniforme y sobre unas escaleras. En el noticiero televisivo que hicieron del evento salimos nosotros. En una banderola del club están las firmas de López Mateos, Gil Preciado, Antonio Vivar y muchas otras personalidades. Cuando se fue López Mateos nos dejo el mariachi que traía, pero que señor mariachi, hicimos un baile fenomenal con el. Cuando venia Gil Preciado, era diputado Faustino Hernández y también les hacíamos recepciones muy bonitas. Cuando se elegían las reinas nos reuníamos con los del TPCH, y los charros para sacar nuestra candidata. Trabajamos mucho para sacar adelante nuestra reina, hacíamos mil de cosas para obtener dinero. Hacíamos unas tardeadas en la Alameda, en aquel entonces Toño Maldonado tenia todavía los baños, y la alberca estaba en función. Hacíamos una tardeadas muy bonitas. Alrededor de la alberca poníamos las mesas y la alberca la llenábamos de flores. Eran muy bonitas nuestras fiestas. También jugábamos a la ollitas. Una vez fuimos a Totatiche a vender gorditas en un rodeo que hicieron los charros, íbamos Rosa Córdova, Licha era la candidata, llevábamos unos chiquiguitones de gorditas y no vendimos nada. Había concursos de nacimientos vivientes y participamos también, en una de esas ocasiones fueron: Locha Ramos fue la virgen, Nacho Álvarez fue San José, los reyes magos eran Joel Pinedo, Jorge Carrasco y Tito de León. Se vestían bien de reyes magos en un burro de a de veras. Nos sacábamos los primeros lugares.
Había un poquito de pique con el club orquídeas, ellas fueron mas formales porque fueron abanderadas y todo. Entre las que iniciaron el grupo orquídeas estaban Crucita y Domitila Raygoza, Amalia Anaya, Magdalena Santoyo, Mildred Nuñez, Concha Álvarez.
En el club Violeta las que fueron parte: Malaco, Conchita Ortega, las Martínez, las Vázquez, todas las Sánchez , Anita de León, Carmelita Muñoz, Carmelita Navarro, consuelo Rojero, Emma Alejo, Rosa Córdova, Emma Berumen, mi hermana Josefina y yo.
El TPCH, lo formaban la Mucura, Luis López, Daniel Ortega, Pedro Macias, Raúl Vázquez Nicolás, Miguel Miramontes, Manuel Navarro, Favio Ruiz, Arturo Flores, Salvador Huerta.
Nos sucedieron muchas cosas en las campañas, cuando fue Lupe del Real fue candidata por las orquídeas, y Carmelita Torres por las violetas, y Polencho fue una campaña en la que se trabajo mucho, porque se iba el pueblo a cooperar con una cantidad x, por que se iba a meter la electrificación. Fuimos nosotras las que metimos más dinero. Alicia Muñoz fue candidata por la violetas y Chilo Torres por orquídeas. Javier no vivía aquí, pero venia y quería que saliera su novia de reina. Allí hubo una trampa bien fuerte, en ese tiempo traíamos unas urnas, andábamos todas pidiendo y el último día con la urna andaban Rosa Córdova, Carmelita Navarro, Emma Sánchez y Esther. Ellas eran las que iban entrar al salón de la presidencia, y dijeron que ya se iba cerrar el cómputo. Ellas llegaron y para abrir la urna por abajo pusieron la urna en la mesa, y al querer meter el dinero que traían en la mano en la urna sobre la mesa, comenzaron a protestar que ya estaba la urna sobre la mesa que ya no se podía, que ya habían depositado la urna sobre la mesa. Allí empezó el desorden, espantoso. Salieron a decirnos que nuestro dinero no iba contar de votos, y que de todos modos nos lo iban a quitar. Entramos todas las violetas junto con los charros. Alicia fue princesa, nosotros le decíamos que no se presentara de princesa. Los charros sacaron el mariachi, y anduvimos por todas la calles gritando, cantando y bailando. Ellos hicieron un baile de coronación con las Vázquez, pero no fue nadie. A la que coronaron fue a Chilo Torres. Al pobre de Otoniel lo pusimos como camote.
Sra. de Torres.
Yo soy de 1911, nací en Santa Maria y me vine para Colotlán de 18 años. Cuando nosotros llegamos aquí fue cuando hubo aquí una revolución, teníamos poquitos meses aquí en esta casa, y le dijeron a mi mama que otro día iba a ser cinco de mayo, que arregláramos las casas, que barriéramos y tuviéramos limpias la casa. Todavía no nos levantábamos, cuando oímos carreras en la calle, verdad. Recuerdo que me dijo mi mama:
-Ándale, mira ya andan allí con la fiesta y tu todavía no te levantas. Nos arreglamos para salir, una muchacha y yo, íbamos a abrir la puerta del zaguán, cuando oímos balazos, entonces ya nos salimos. Después supimos que mucha gente andaba ya en los mandados y que se refugiaron en las tiendas. Porque se soltó la balacera, pero duro muy poco, no duro todo el día.
Cuando la guerra de los cristeros si duraron mucho, casi todo el día, y toda la noche, fue cuando cerraron los templos. A mí si me toco en esa vez. Don Pancho Maldonado, era un señor alto, ya grande de edad. A mi mama le rento un cuarto que daba a la calle centenario y allí puso un molino de nixtamal, y por la puerta a la calle se comunicaba la gente. Cuando llegaron los cristeros, desde muy temprano se oía el tropel de caballos. Don Pancho ya tenía abierto el molino, y cuando vio eso cerró y se llevo las llaves. Tenía al interior unos barriles donde ponía el agua para moler. Los cristeros no pudieron abrir la puerta del molino, pero sacaron las puertas de abajo y abrieron, allí en la calle sacaron los barriles para darles de beber a los animales y el maíz para darles de comer.
Cuando arrecio la balacera, la gente se encerró en sus casas a piedra y lodo. Todo el día fue de combate y a mediodía empezaron a abrir las puertas de las casas, el corral de nuestra casa lo abrieron también y por allí se metieron y empezaron a hacer un agujero para comunicarse a la siguiente casa. Ellos no querían caminar por las calles por no presentarles blanco a los soldados que estaban arriba de la parroquia. Para esa hora ya había unos soldados que se habían cambiado de bando y para distinguirse llevaban una corona de hierba verde en el sombrero. En la puerta de Nicolás mataron un cristero y allí quedo. También en esta calle Morelos estaba el cuerpo de otro. En la calle Zaragoza tenían un fortín, y allí estaban los cristeros. Todo este lado era de cristeros, los soldados estaban en la plaza. Todo el día se había oído una voz que gritaba:
-Viva la Virgen de Guadalupe
Cuando se fueron los cristeros, los del gobierno vinieron por un señor mayor que vivía en la casa de enfrente y se lo llevaron y lo fusilaron en el río, según eso lo habían criminado de que el presto palas y picos a los cristeros. Pocos días después mandaron que se cortaran todos los mezquites, porque les servían de parapeto a los cristeros.
Enfrente de mi casa vivía una hermana de Primitivo Huízar, de nombre Raquel, estaba casada con Salvador Navarro, padres de Antonio Navarro. Primitivo era un hombre alto, moreno, muy bien parecido. Todo el tiempo se veía muy pulcro en su cuerpo y ropa. Le gustaba andar a caballo y vestía de catrín. Este señor Primitivo y las gentes que andaban con el eran gente muy dura, mataron a muchas gentes, por allí por los ranchos, a los que criminaban de ladrones. Según eso que por que los hallaban robando ganado.
Después de que mataron a los padres los soldados por su cuenta, anduvieron registrando las casas, buscando imágenes religiosas y lo que encontraban de su gusto se lo llevaban también. Pero los cristeros ya no volvieron.
Personas grandes y jóvenes hacían peregrinaciones a Santiago para pedir por la paz. A mi me toco ir a una de esas, estábamos reuniéndonos en el camposanto viejo para salir de allí a Santiago, cuando nos detuvieron. El Sr. Primitivo, el dueño del teatro, era muy amigo de don Agustín Rivera, y fueron ellos dos y dos soldados y nos detuvieron, ya no nos dejaron ir ni a Santiago ni a nuestra casa. Entre mujeres grandes y muchachas éramos veintitrés. Nos llevaron a la presidencia por la calle Cuauhtémoc, nosotros en las banquetas y ellos y los soldados por media calle. Según ellos vigilándonos. Llegamos a la plaza, la presidencia, entonces era nada mas un salón grande y para adentro piezas, pero toda destruidas. Nos tuvieron mucho rato en la calle que porque iban arreglar una pieza del rincón para llevarnos para allá. Ya entramos y las esposas de los soldados nos esculcaban todo, No llevábamos mucho, los rosarios los agarraban y los aventaban. Estuvimos allí toda una noche y todo el día, en una sala que era cuarto muy grande, muy allá en el rincón. Cada quien tenia que pagar una multa, porque a menos no nos dejaban salir. Algunas les cobraban cincuenta pesos y a otras cien. Entre las personas estaba una señora rica, fue su esposo a traer la multa, a ella le cobraron trescientos pesos, y el señor lo llevaba en un morralito lleno de dinero y se lo puso a los que estaban cobrando y les dijo que agarraran lo que era la multa de su señora. Ya lo sacaron y le sobro el dinero, el señor agarro el morralito y se los aventó y les dijo:
-Hay esta todo para que ajusten.
Así fuimos saliendo conforme iban pagando la multa. Lo que mas nos gusto y se nos hizo una cosa bonita, sentimos mucho gusto de que muchas personas hasta dos tres canastas de comida nos mandaban para todas. Por hambre no quedo. Había muchos soldados en el segundo piso de la presidencia. Los soldados toda la noche cantando y tocando la guitarra haciendo puro relajo. Nadie protestaba, ni reclamaba nada, que esperanzas, toda la gente tenía miedo.
Don Agustín Rivera era el presidente en ese tiempo, el era un señor de muy buen carácter, no era agresivo, ni grosero, muy atento. Era alto, fornido y muy atento con las personas. A los poquitos meses estábamos muchas muchachas en la Alameda y oímos unos balazos y dijeron que habían matado a don Agustín disparándole por la espalda, cuando iba subiendo los escalones al segundo piso de la presidencia. Don Guadalupe Rivera, su hermano también fue presidente, ellos eran del Carrizal.
Nosotros todo el tiempo vivimos en el barrio alto, nosotros no tuvimos comunicación con los muchachos de otros barrios. Porque a los muchachos de allá los corrían los de aquí luego luego. Iba uno al templo a las serenatas los domingos. Los rodeos eran aquí por mi calle. Se ponían maderas para reguardar las casas, el templete lo armaban enfrente de la casa de don Nicolás. De allá de San Lorenzo se ponían los toros y llegaba hasta la Morelos.
Antes de casarnos mi marido estuvo en Estados Unidos, lo conocí después de la guerra cristera, en la calle. Estábamos unas muchachas y paso un grupo de muchachos, el entre ellos y allí fue el flechazo.
Mi esposo se dedico a soldar con cautines y soldadura de plomo. El aprendió con don Pablo Iturriaga a trabajar la plata, hacia anillos, argollas, pulseras, aretes de pensamiento y los milagros para. El tenía su propio instrumental, un pequeño soplete, moldes, crisoles especiales y una tierra especial. Aprendió a instalar estufas y se compro su maquina de soldadura eléctrica.
Diego Huizar fue condiscípulo de mi esposo, siempre que venia a Colotlán, lo visitaba. Lo mismo que Faustino Hernández que fue presidente y diputado. Se quisieron y respetaron mucho como amigos, sin nada que ver con la política. Cuando terminaron la escuela, le toco que le dieran diploma para que trabajara como maestro, pero que su mamá no quiso que saliera a otro lugar a trabajar.
Fue buen amigo también de los dos señores Santiago Alejo, el instalo las tuberías de los baños junto con el canano. Por eso esta su nombre allí en los baños de la primavera. Nosotros teníamos mucha fruta que nos regalaba don Santiago.
Él se metió en nada de política, realizaba su trabajo y no ocupaba de su apoyo. Cuando mi hermano Gerardo salió de la secundaria y se fue a estudiar la normal, había un impedimento de edad, que mi hermano lo sobrepasaba. En esa ocasión, mi esposo si le pidió a Diego, que en ese entonces era Jefe de Educación, que le ayudara a entrar a la escuela. Diego le mando un telegrama que se presentara en la escuela que estaba arreglada su admisión.
Durante un tiempo, cuando don Rafael Haro exportaba carne y manteca en grandes cantidades, mi esposo tuvo trabajo exclusivo soldando las latas de manteca en el rastro. Muchísimas latas de manteca enviaban por semana. Él fue el primero que tuvo en Colotlán un equipo de soldadura autóctona. De los pioneros de la herrería en la región. Rento un cuarto en una casa por la independencia de don Pancho Ortega y allí puso su primer taller, y allí empezó a soldar las primeras puertas, ventanas y barandales soldados con autógena.
Cuando Cuco Raygoza era presidente entre mi esposo y Pablo Iturriaga hicieron las lámparas de metal y herrería que iluminaban las calles. Él le pido a Cuco que le pusieran una de esas lámparas enfrente de la casa. Por eso cuando las comenzaron a quitar, yo le pedí a Ramón Mayorga que no a quitaran. La dejaron pero me quitaron la corriente eléctrica y durante varios años yo estuve pagando la electricidad de la lámpara. Cuando estuvo Javier Ávila de presidente, el me dio un recibo por escrito para que me la respetaran y no la quitaran. En el periodo de Jesús Alejo, la volvieron a instalar como parte de la iluminación del municipio.
De nuestros hijos, solo Emilio siguió el oficio de el, hasta la fecha sigue en eso. Ellos se enseñaron en la vida y en el trabajo, no fueron de escuela.
-Ándale, mira ya andan allí con la fiesta y tu todavía no te levantas. Nos arreglamos para salir, una muchacha y yo, íbamos a abrir la puerta del zaguán, cuando oímos balazos, entonces ya nos salimos. Después supimos que mucha gente andaba ya en los mandados y que se refugiaron en las tiendas. Porque se soltó la balacera, pero duro muy poco, no duro todo el día.
Cuando la guerra de los cristeros si duraron mucho, casi todo el día, y toda la noche, fue cuando cerraron los templos. A mí si me toco en esa vez. Don Pancho Maldonado, era un señor alto, ya grande de edad. A mi mama le rento un cuarto que daba a la calle centenario y allí puso un molino de nixtamal, y por la puerta a la calle se comunicaba la gente. Cuando llegaron los cristeros, desde muy temprano se oía el tropel de caballos. Don Pancho ya tenía abierto el molino, y cuando vio eso cerró y se llevo las llaves. Tenía al interior unos barriles donde ponía el agua para moler. Los cristeros no pudieron abrir la puerta del molino, pero sacaron las puertas de abajo y abrieron, allí en la calle sacaron los barriles para darles de beber a los animales y el maíz para darles de comer.
Cuando arrecio la balacera, la gente se encerró en sus casas a piedra y lodo. Todo el día fue de combate y a mediodía empezaron a abrir las puertas de las casas, el corral de nuestra casa lo abrieron también y por allí se metieron y empezaron a hacer un agujero para comunicarse a la siguiente casa. Ellos no querían caminar por las calles por no presentarles blanco a los soldados que estaban arriba de la parroquia. Para esa hora ya había unos soldados que se habían cambiado de bando y para distinguirse llevaban una corona de hierba verde en el sombrero. En la puerta de Nicolás mataron un cristero y allí quedo. También en esta calle Morelos estaba el cuerpo de otro. En la calle Zaragoza tenían un fortín, y allí estaban los cristeros. Todo este lado era de cristeros, los soldados estaban en la plaza. Todo el día se había oído una voz que gritaba:
-Viva la Virgen de Guadalupe
Cuando se fueron los cristeros, los del gobierno vinieron por un señor mayor que vivía en la casa de enfrente y se lo llevaron y lo fusilaron en el río, según eso lo habían criminado de que el presto palas y picos a los cristeros. Pocos días después mandaron que se cortaran todos los mezquites, porque les servían de parapeto a los cristeros.
Enfrente de mi casa vivía una hermana de Primitivo Huízar, de nombre Raquel, estaba casada con Salvador Navarro, padres de Antonio Navarro. Primitivo era un hombre alto, moreno, muy bien parecido. Todo el tiempo se veía muy pulcro en su cuerpo y ropa. Le gustaba andar a caballo y vestía de catrín. Este señor Primitivo y las gentes que andaban con el eran gente muy dura, mataron a muchas gentes, por allí por los ranchos, a los que criminaban de ladrones. Según eso que por que los hallaban robando ganado.
Después de que mataron a los padres los soldados por su cuenta, anduvieron registrando las casas, buscando imágenes religiosas y lo que encontraban de su gusto se lo llevaban también. Pero los cristeros ya no volvieron.
Personas grandes y jóvenes hacían peregrinaciones a Santiago para pedir por la paz. A mi me toco ir a una de esas, estábamos reuniéndonos en el camposanto viejo para salir de allí a Santiago, cuando nos detuvieron. El Sr. Primitivo, el dueño del teatro, era muy amigo de don Agustín Rivera, y fueron ellos dos y dos soldados y nos detuvieron, ya no nos dejaron ir ni a Santiago ni a nuestra casa. Entre mujeres grandes y muchachas éramos veintitrés. Nos llevaron a la presidencia por la calle Cuauhtémoc, nosotros en las banquetas y ellos y los soldados por media calle. Según ellos vigilándonos. Llegamos a la plaza, la presidencia, entonces era nada mas un salón grande y para adentro piezas, pero toda destruidas. Nos tuvieron mucho rato en la calle que porque iban arreglar una pieza del rincón para llevarnos para allá. Ya entramos y las esposas de los soldados nos esculcaban todo, No llevábamos mucho, los rosarios los agarraban y los aventaban. Estuvimos allí toda una noche y todo el día, en una sala que era cuarto muy grande, muy allá en el rincón. Cada quien tenia que pagar una multa, porque a menos no nos dejaban salir. Algunas les cobraban cincuenta pesos y a otras cien. Entre las personas estaba una señora rica, fue su esposo a traer la multa, a ella le cobraron trescientos pesos, y el señor lo llevaba en un morralito lleno de dinero y se lo puso a los que estaban cobrando y les dijo que agarraran lo que era la multa de su señora. Ya lo sacaron y le sobro el dinero, el señor agarro el morralito y se los aventó y les dijo:
-Hay esta todo para que ajusten.
Así fuimos saliendo conforme iban pagando la multa. Lo que mas nos gusto y se nos hizo una cosa bonita, sentimos mucho gusto de que muchas personas hasta dos tres canastas de comida nos mandaban para todas. Por hambre no quedo. Había muchos soldados en el segundo piso de la presidencia. Los soldados toda la noche cantando y tocando la guitarra haciendo puro relajo. Nadie protestaba, ni reclamaba nada, que esperanzas, toda la gente tenía miedo.
Don Agustín Rivera era el presidente en ese tiempo, el era un señor de muy buen carácter, no era agresivo, ni grosero, muy atento. Era alto, fornido y muy atento con las personas. A los poquitos meses estábamos muchas muchachas en la Alameda y oímos unos balazos y dijeron que habían matado a don Agustín disparándole por la espalda, cuando iba subiendo los escalones al segundo piso de la presidencia. Don Guadalupe Rivera, su hermano también fue presidente, ellos eran del Carrizal.
Nosotros todo el tiempo vivimos en el barrio alto, nosotros no tuvimos comunicación con los muchachos de otros barrios. Porque a los muchachos de allá los corrían los de aquí luego luego. Iba uno al templo a las serenatas los domingos. Los rodeos eran aquí por mi calle. Se ponían maderas para reguardar las casas, el templete lo armaban enfrente de la casa de don Nicolás. De allá de San Lorenzo se ponían los toros y llegaba hasta la Morelos.
Antes de casarnos mi marido estuvo en Estados Unidos, lo conocí después de la guerra cristera, en la calle. Estábamos unas muchachas y paso un grupo de muchachos, el entre ellos y allí fue el flechazo.
Mi esposo se dedico a soldar con cautines y soldadura de plomo. El aprendió con don Pablo Iturriaga a trabajar la plata, hacia anillos, argollas, pulseras, aretes de pensamiento y los milagros para. El tenía su propio instrumental, un pequeño soplete, moldes, crisoles especiales y una tierra especial. Aprendió a instalar estufas y se compro su maquina de soldadura eléctrica.
Diego Huizar fue condiscípulo de mi esposo, siempre que venia a Colotlán, lo visitaba. Lo mismo que Faustino Hernández que fue presidente y diputado. Se quisieron y respetaron mucho como amigos, sin nada que ver con la política. Cuando terminaron la escuela, le toco que le dieran diploma para que trabajara como maestro, pero que su mamá no quiso que saliera a otro lugar a trabajar.
Fue buen amigo también de los dos señores Santiago Alejo, el instalo las tuberías de los baños junto con el canano. Por eso esta su nombre allí en los baños de la primavera. Nosotros teníamos mucha fruta que nos regalaba don Santiago.
Él se metió en nada de política, realizaba su trabajo y no ocupaba de su apoyo. Cuando mi hermano Gerardo salió de la secundaria y se fue a estudiar la normal, había un impedimento de edad, que mi hermano lo sobrepasaba. En esa ocasión, mi esposo si le pidió a Diego, que en ese entonces era Jefe de Educación, que le ayudara a entrar a la escuela. Diego le mando un telegrama que se presentara en la escuela que estaba arreglada su admisión.
Durante un tiempo, cuando don Rafael Haro exportaba carne y manteca en grandes cantidades, mi esposo tuvo trabajo exclusivo soldando las latas de manteca en el rastro. Muchísimas latas de manteca enviaban por semana. Él fue el primero que tuvo en Colotlán un equipo de soldadura autóctona. De los pioneros de la herrería en la región. Rento un cuarto en una casa por la independencia de don Pancho Ortega y allí puso su primer taller, y allí empezó a soldar las primeras puertas, ventanas y barandales soldados con autógena.
Cuando Cuco Raygoza era presidente entre mi esposo y Pablo Iturriaga hicieron las lámparas de metal y herrería que iluminaban las calles. Él le pido a Cuco que le pusieran una de esas lámparas enfrente de la casa. Por eso cuando las comenzaron a quitar, yo le pedí a Ramón Mayorga que no a quitaran. La dejaron pero me quitaron la corriente eléctrica y durante varios años yo estuve pagando la electricidad de la lámpara. Cuando estuvo Javier Ávila de presidente, el me dio un recibo por escrito para que me la respetaran y no la quitaran. En el periodo de Jesús Alejo, la volvieron a instalar como parte de la iluminación del municipio.
De nuestros hijos, solo Emilio siguió el oficio de el, hasta la fecha sigue en eso. Ellos se enseñaron en la vida y en el trabajo, no fueron de escuela.
Thursday, February 4, 2010
Para construir
Pareciera que este espacio se ha desentendido de seguir haciendo la critica de los ayuntamientos, de los servidores publicos, de las instituciones que se encuentran al alcance de nuestra percepcion como colotlenses; quiza sea asi, sin embargo y sin esperar que este sentimiento sea compartido, hay varios elementos que me gustaria precisar: uno corresponde a lo que en algun momento se ha senalado y que corresponde a otro nivel de critica y de cuestionamiento, me refiero a la imagen de la comunidad proyectada como historia oral; material accesible y pleno de lecciones y ensenanzas para los buenos entendedores. En este punto me inclino a pensar que el trabajo se sigue realizando, que las propuestas siguen su curso (venturoso o no) que se enriquece la posibilidad de accesar a la imagen de nosotros mismos desde multiples perspectivas y voces; en fin, que la tarea se sigue realizando. Por otra parte hay tres elementos que juegan un papel central de este universo; uno corresponde a quienes participan de este esfuerzo leyendo y recreando lo que aqui se produce; otro esta representado por aquellos quienes son los objetos de la critica y por ultimo Colotlan en llamas como el origen del discurso. La critica no es solo para los ayuntamientos o para las instituciones educativas ya que los ayuntamientos solo son una parte del problema mas generalizado aunque tambien involucra a la educacion desde fuera y dentro de casa, desde dentro y fuera del aula, el cuestionamiento abarca a la sociedad en su conjunto, de la cual los ayuntamientos, las escuelas o /y las familias son el reflejo y a su vez parte de esta problematica. Es desde esta perspectiva global, integral desde donde se ejercita la critica, y no interesa el pan o el pri, ni tampoco Pepe o cualquier otra persona, interesan en lo fundamental las instituciones a quien estos individuos representan y el grado de eficiencia en el desempeno de sus funciones que estas alcanzan. Sin embargo en un pais como el nuestro en el que la ignorancia nos hace navegar sin rumbo ni proposito las instituciones tambien se encuentran a la deriva sujetas a los vaivenes que les imponen los caprichos y las limitaciones de los individuos. Como bien se dice, "En el pais de los ciegos el tuerto es rey", y desafortunadamente en este pais de ciegos quienes tienen la capacidad de mirar (aunque con miopia) son los encargados de llevar a buen destino a sus pueblos. Este espacio puede tener muchas limitaciones ( inexcusables ademas), sin embargo es respetuoso y ha intentado construir los puentes de comunicacion con aquellos que han decidido hacer de colotlan un lugar especial; no otra intencion ni ningun otro proposito, pues en las letras que se han ido juntando se deja entrever lo que somos y lo que pensamos. En la construccion del dialogo lo primero que se reconoce es la presencia del interlocutor, sin embargo, no hemos tenido aun la fortuna de topar con quien quiera formar parte del otro cincuenta por ciento del "construir" (al menos con palabras) una manera diferente de pensar a nuestra comunidad. La propuesta sigue en pie, reconozcamos y reconozcanos como entidades bienintencionadas en la promocion del desarrollo de nuestro pueblo.
Pasa lo que pasa.
Pasa lo que pasa,
y pasa que lo importante sigue sin hacerse,
lo trascendente sin entenderse
y lo mundano nos gobierna,
facil nos hace presa
porque pasa lo que pasa
y no hacemos la diferencia
porque? para que?
decir lo que todos saben
pero que a nadie despierta
volver a rondar el mundo
de nuestra propia conveniencia
pasa lo que pasa
porque seguira pasando
hasta que no se entienda
que significa la siembra
la siembra de hombres completos
con alma, espiritu y rienda
y mientras tanto seguira pasando
todo lo que nos rompe y afecta.
y pasa que lo importante sigue sin hacerse,
lo trascendente sin entenderse
y lo mundano nos gobierna,
facil nos hace presa
porque pasa lo que pasa
y no hacemos la diferencia
porque? para que?
decir lo que todos saben
pero que a nadie despierta
volver a rondar el mundo
de nuestra propia conveniencia
pasa lo que pasa
porque seguira pasando
hasta que no se entienda
que significa la siembra
la siembra de hombres completos
con alma, espiritu y rienda
y mientras tanto seguira pasando
todo lo que nos rompe y afecta.
Wednesday, February 3, 2010
Mis "work boots"
Tengo una fuerte atraccion
hacia el color amarillo
no tiene que ver
con los colores del campo
o del trigo
o las flores
tampoco el color del sol
o los girasoles
o la comida...
Es un color que solo al verlo
me provoca dicha
es una evocación
una sensación
que me atrapa y me cobija
como por ejemplo mis botas
mis botas que son amarillas
y a las que atesoro
como si fueran tesoros
que enriquecen mi dia
De mis botas
lo puedo decir casi todo
las conozco por entero
las siento y las llevo
las limpio por la manana
cuando me cubro el cuerpo
y alguna prenda
ha de ser del mismo color que su cuero
las tengo para proteger mis pies
y aunque obrero
las visto con cualquier pretexto
las mas viejitas las quiero
porque para renacerlas
tengo que redoblar esfuerzo
darle duro con la lija
luego limpiarlas con agua
y por ultimo lubricarlas
para que no se partan,
mis botas me pueden llevar una vida
si tan solo las conservara
y con ellas tranformar el mundo
si de eso se tratara
mis botas sin temor a equivocarme
son de las que nunca se rajan
y fueron en alguna diferencia
unas valiosas aliadas.
hacia el color amarillo
no tiene que ver
con los colores del campo
o del trigo
o las flores
tampoco el color del sol
o los girasoles
o la comida...
Es un color que solo al verlo
me provoca dicha
es una evocación
una sensación
que me atrapa y me cobija
como por ejemplo mis botas
mis botas que son amarillas
y a las que atesoro
como si fueran tesoros
que enriquecen mi dia
De mis botas
lo puedo decir casi todo
las conozco por entero
las siento y las llevo
las limpio por la manana
cuando me cubro el cuerpo
y alguna prenda
ha de ser del mismo color que su cuero
las tengo para proteger mis pies
y aunque obrero
las visto con cualquier pretexto
las mas viejitas las quiero
porque para renacerlas
tengo que redoblar esfuerzo
darle duro con la lija
luego limpiarlas con agua
y por ultimo lubricarlas
para que no se partan,
mis botas me pueden llevar una vida
si tan solo las conservara
y con ellas tranformar el mundo
si de eso se tratara
mis botas sin temor a equivocarme
son de las que nunca se rajan
y fueron en alguna diferencia
unas valiosas aliadas.
Tuesday, February 2, 2010
CRONICAS IBARGUENGOITIANAS DESDE EL EXILIO
El Gurú, como sus subordinados le llamamos (obviamente sin que el lo sepa) se va. El retiro estaba ya al alcance de sus manos desde hace cosa de tres años, sin embargo las cuentas todavia no cuadraban, era necesario pues, quedarse algo de tiempo mas en espera de que los numeros mejoraran. La crisis economica, y con ella los incentivos para aquellos que quisieran retirarse, propiciaron mejores condiciones para poder decir adios. El animo del Gurú mejoró notablente, sus ataques de ira se controlaban con mayor facilidad, sus paseos de inspeccion se volvieron mas esporadicos y las ordenes se convirtieron en sugerencias y observaciones. Era un jefe renovado y distinto, con capacidad para integrar colaboradores a su responsabilidad de llevar la nave, del jefe tiranico y despotico solo quedo un individuo mas humano y mas considerado para entender los limites de sus subordinados. De los escasos momentos de compartir los avatares de la vida personal supimos de su infancia de orfandad, de su matrimonio de 24 años de infierno y de la futilidad de sus intentos por criar hijos responsables y respetuosos. En este contexto de infelicidad se explica el porque de su dureza y su falta de humanidad. Del Gurú puedo decir que me deja un alto sentido de responsabilidad y un respeto por la figura que él representa. Buena suerte en cualquiera de las empresas que en el futuro acometa. El gurú ha muerto...viva el Gurú.
Monday, February 1, 2010
Eustolia Sánchez de León



Soy Eustolia Sánchez de León, hija de Victoriano Sánchez Leaños, del Sauz Tostado y María Antonia de León de Sánchez, y mi mamá era de Colotlán. Ella era hija de Carmen Delgado y Cirilo de León. Ellos vivían en la Laguna. Allí nació mi mamá y de allí se caso con mi papá. Mi papá venia de rancho del Sauz, desde que nació Celia, la más grande se vinieron a vivir a Colotlán. Pasábamos el tiempo de aguas en el rancho y regresábamos en diciembre o enero a la escuela, así fue siempre. El rancho pertenencia a mi abuelito Andrés, hijo de Jesús Sánchez quien compró el rancho, porque si tuvo dinero. Su papa era dueño de la orilla recién hasta no se donde. Pero en las herencias quedamos en nada. No se hasta donde llegaba su propiedad. La barranca que sigue de la Rinconada, que si era de mi papá, Donato mi hermano la vendió junto con lo del Soyate, lo de arriba, lo que le tocaba a mi papá. Donde estaba un ojo de agua que nunca se seca. La rinconada esta enfrente y luego sigue la barranca, un barranca muy grande, que era de mi papá Andrés, de mi tía Prisciliana, de mi tío Damián, tres hermanos. Todos tenían derecho a la presa, una presa muy grande que esta allí y que supongo que todavía esta. Mi papá vendió su parte a Nacho un primo mío. Arriba que era el Soyate ese lo vendió, la parte que era de mi papá: Nato, yo creo que junto con la Rinconada.
Fuimos de familia. Antonio era el más chiquito, Celia, Tola, Carmela y Sarita creo que también trabajaron como maestras, yo estudie la normal y me recibí como maestra, trabaje unos pocos años y me fui a los Ángeles. Antonio nació en esa pieza y no supimos de donde le nació esa afición. Yo creo que desde que empezó en la escuela en Tlaltenango, allí estudio con las madres y de allí se fue a Guadalajara donde estudio hasta que se recibió. A él siempre le gusto aquí. Pero él desde chiquito le gusto superarse, estudiar y aprender.
Mi mamá nunca nos tenía de balde, nunca, a nosotros nos enseño todo. Lo que no sabía buscaba quien nos enseñara. A bordar y coser en máquina, yo todavía no tenía mi certificado de sexto cuando comencé a trabajar como maestra, comencé en el Sauz Tostado, dos o tres años y después trabajaba y estudiaba. Después el señor Ramón García Ruíz me ayudo a cambiarme al estado, trabaje un año en la escuela de niños. Después la maestra Hermelinda Huízar, era directora de la escuela primara de niños, a ella la cambiaron a la de niños y me preguntó que si quería cambiarme con ella y me fui con ella. Nosotros la estrenamos y plantamos todo los árboles que están al frente. Después me fui a los Estados Unidos, en 1959, pedí un permiso en la escuela, y después renuncie a la escuela. con mi hermano Pepe, que fue el primero que se fue. El fue el primero que se fue y después yo y mis hermanos conforme fuimos arreglando papeles.
Solo Antonio no se fue para allá, el estaba estudiando en Guadalajara, él tampoco dijo nada de irse. El se recibió de abogado. Cuando el tendría unos ocho o diez años, el estudio mecanografía con la hermana de la esposa de Alfredo Márquez, el llevaba su maquinita de escribir, y los alumnos, mis muchachos, Trino Robles, Jaime de León, Manuel venían a la casa por mi, y le decían a él licenciado y licenciado, tanto que le gusto la idea y de allí quiso estudiar para abogado. El estudio también música, tocaba la trompeta. Con los hermanos Sánchez y tocaba en la banda municipal. Se traía la trompeta a la casa a estudiar. En la casa teníamos un borrego bravo, y el con la trompeta lo asustaba. De esa forma podía entrar al corral sin problemas. En una ocasión llego tarde al ensayo de la banda, y el presidente Cuco Raygoza, que promocionaba la banda, lo encerró en la cárcel, lo dejo en una banquita a la entrada de la prisión y estando allí, platicó con los presos que le contaron sus historias y allí se entero de que muchos de los presos eran inocentes, que no había razones suficientes para tenerlos presos. De allí se confirmaron sus deseos de ser abogado y una vez que se recibió, defendió a mucha gente pobre. Le gustaba visitar a don José Acevedo, el administrador de la oficina de rentas(donde nos pagaban a nosotros los maestros)y donde aprendió mucho sobre las rentas e impuestos. El fue presidente de la Sociedad de alumnos de la Facultad de Leyes. El era muy amigo de un hijo del exgobernador Jesús González Gallo. Fue presidente durante la gubernatura de Orozco Romero, él era el principal orador en la región durante la campaña a la gubernatura, el había sido alumno de él en la escuela. Tenía mucha facilidad de palabra e incluso fue poeta.
Beto aquí dormía, nos levantábamos temprano y nos ayudaba a regar el jardín antes de irnos a la escuela. Yo ordeñaba, arreglaba la casa y preparaba la comida antes de irnos a la escuela y Beto ayudaba aquí en la casa. Todo lo que Antonio le pedía al papá de Beto todo le concedía y mi hermano se lo llevó a Guadalajara, y le acompañaba allá siempre. En una ocasión que fueron a México varios señores de Colotlán, entre ellos Fabio Ruiz, Daniel Ortega, Antonio y fueron por Beto, que se estaba bañando y salió con una toalla enredada y unos guaraches y le dijeron ándale que vamos a México, el decía espérenme dejen agarro mi ropa, y le contestaron no vente así: Pues ándale que se fue así y ya después le prestaron ropa. Cuando llegaron a México, el primero que se metió a bañar fue Antonio, y el agua estaba helada, y cuando salio les dijo: -a bañarse, el agua esta calientita. Se metió después Fabio y al salir les dijo lo mismo y que se mete Beto y confiado que se mete al agua y estaba congelada y empieza a gritar:
-Van a ver el agua esta bien fría.
Antonio era muy creyente, muy piadoso, cualquier atribulación y corría a pedirle y agradecerle a la virgen de Guadalupe. En una ocasión fueron a mandarle a hacer un San Judas Tadeo a un santero en Guadalajara (el judas Tadeo que esta en la iglesia de San Luis Obispo, que el lo regalo) El señor le pregunto usted es el padre, y el le contestó:
-Si yo soy el padre, el es el señor cura y este es el Sacristán. –Por favor háganoslo barato y rápido, porque va ir el señor obispo a bendecírnoslo. El señor andaba pero movido para hacerles su trabajo.
Antonio fue para nosotros papá, mamá, hijo, hermano, abogado, notario, todo para nosotros. El les ayudo a los ejidatarios para que les dieran sus tierras, y ya después que murió les quitaran sus tierras a sus hijos.
Fuimos de familia. Antonio era el más chiquito, Celia, Tola, Carmela y Sarita creo que también trabajaron como maestras, yo estudie la normal y me recibí como maestra, trabaje unos pocos años y me fui a los Ángeles. Antonio nació en esa pieza y no supimos de donde le nació esa afición. Yo creo que desde que empezó en la escuela en Tlaltenango, allí estudio con las madres y de allí se fue a Guadalajara donde estudio hasta que se recibió. A él siempre le gusto aquí. Pero él desde chiquito le gusto superarse, estudiar y aprender.
Mi mamá nunca nos tenía de balde, nunca, a nosotros nos enseño todo. Lo que no sabía buscaba quien nos enseñara. A bordar y coser en máquina, yo todavía no tenía mi certificado de sexto cuando comencé a trabajar como maestra, comencé en el Sauz Tostado, dos o tres años y después trabajaba y estudiaba. Después el señor Ramón García Ruíz me ayudo a cambiarme al estado, trabaje un año en la escuela de niños. Después la maestra Hermelinda Huízar, era directora de la escuela primara de niños, a ella la cambiaron a la de niños y me preguntó que si quería cambiarme con ella y me fui con ella. Nosotros la estrenamos y plantamos todo los árboles que están al frente. Después me fui a los Estados Unidos, en 1959, pedí un permiso en la escuela, y después renuncie a la escuela. con mi hermano Pepe, que fue el primero que se fue. El fue el primero que se fue y después yo y mis hermanos conforme fuimos arreglando papeles.
Solo Antonio no se fue para allá, el estaba estudiando en Guadalajara, él tampoco dijo nada de irse. El se recibió de abogado. Cuando el tendría unos ocho o diez años, el estudio mecanografía con la hermana de la esposa de Alfredo Márquez, el llevaba su maquinita de escribir, y los alumnos, mis muchachos, Trino Robles, Jaime de León, Manuel venían a la casa por mi, y le decían a él licenciado y licenciado, tanto que le gusto la idea y de allí quiso estudiar para abogado. El estudio también música, tocaba la trompeta. Con los hermanos Sánchez y tocaba en la banda municipal. Se traía la trompeta a la casa a estudiar. En la casa teníamos un borrego bravo, y el con la trompeta lo asustaba. De esa forma podía entrar al corral sin problemas. En una ocasión llego tarde al ensayo de la banda, y el presidente Cuco Raygoza, que promocionaba la banda, lo encerró en la cárcel, lo dejo en una banquita a la entrada de la prisión y estando allí, platicó con los presos que le contaron sus historias y allí se entero de que muchos de los presos eran inocentes, que no había razones suficientes para tenerlos presos. De allí se confirmaron sus deseos de ser abogado y una vez que se recibió, defendió a mucha gente pobre. Le gustaba visitar a don José Acevedo, el administrador de la oficina de rentas(donde nos pagaban a nosotros los maestros)y donde aprendió mucho sobre las rentas e impuestos. El fue presidente de la Sociedad de alumnos de la Facultad de Leyes. El era muy amigo de un hijo del exgobernador Jesús González Gallo. Fue presidente durante la gubernatura de Orozco Romero, él era el principal orador en la región durante la campaña a la gubernatura, el había sido alumno de él en la escuela. Tenía mucha facilidad de palabra e incluso fue poeta.
Beto aquí dormía, nos levantábamos temprano y nos ayudaba a regar el jardín antes de irnos a la escuela. Yo ordeñaba, arreglaba la casa y preparaba la comida antes de irnos a la escuela y Beto ayudaba aquí en la casa. Todo lo que Antonio le pedía al papá de Beto todo le concedía y mi hermano se lo llevó a Guadalajara, y le acompañaba allá siempre. En una ocasión que fueron a México varios señores de Colotlán, entre ellos Fabio Ruiz, Daniel Ortega, Antonio y fueron por Beto, que se estaba bañando y salió con una toalla enredada y unos guaraches y le dijeron ándale que vamos a México, el decía espérenme dejen agarro mi ropa, y le contestaron no vente así: Pues ándale que se fue así y ya después le prestaron ropa. Cuando llegaron a México, el primero que se metió a bañar fue Antonio, y el agua estaba helada, y cuando salio les dijo: -a bañarse, el agua esta calientita. Se metió después Fabio y al salir les dijo lo mismo y que se mete Beto y confiado que se mete al agua y estaba congelada y empieza a gritar:
-Van a ver el agua esta bien fría.
Antonio era muy creyente, muy piadoso, cualquier atribulación y corría a pedirle y agradecerle a la virgen de Guadalupe. En una ocasión fueron a mandarle a hacer un San Judas Tadeo a un santero en Guadalajara (el judas Tadeo que esta en la iglesia de San Luis Obispo, que el lo regalo) El señor le pregunto usted es el padre, y el le contestó:
-Si yo soy el padre, el es el señor cura y este es el Sacristán. –Por favor háganoslo barato y rápido, porque va ir el señor obispo a bendecírnoslo. El señor andaba pero movido para hacerles su trabajo.
Antonio fue para nosotros papá, mamá, hijo, hermano, abogado, notario, todo para nosotros. El les ayudo a los ejidatarios para que les dieran sus tierras, y ya después que murió les quitaran sus tierras a sus hijos.
Labriego


Yo hubiera sido labriegocomo todos mis mayores
pero me salí de tu seno,
más tuyo soy siervo,
aunque no de los mejores
Corrí en tu paciencia de laurel y álamos,
mis primeros años, y vi tus calles flacas
limpias y pálidas tus paredes por los anos,
quebradas y curvas unas, las otras largas estacas.
Suenan las campanas,
de plata salio el lucero
hacia el campo los sombreros,
y los rebozos al templo
Abre la tierra el arado,
cansado llega el gordero
sueltan las yuntas ya tarde,
el sol huye sobre el viento
Tus jardines que parecen
lunares en las mejillas
tu Viejo kiosco, beso de historia
Juegan los niños, grita el salatre con las chiquillas
Y entre las ramas, diadema, amor o llanto de novia
Tus capillas y parroquias,
con sus pobres torres mochas,
de cantera seca y polviada
como son tus coleaderos
Allá arde la sangre del charro,
en la iglesia las antorchas
allá la soga chorrea en la silla
acá al cera en los candeleros
Las fiestas de san Lorenzo y san Nicolás, son vecinas
a las patrias, con desfiles a pie y en los caballos
serenatas en tus plazas, música por las esquinas
toros y charreadas y también peleas de gallos
Mujeres con chiquihuites, que van a lavar al río
y las trenzas quinceañeras, luciendo sus lindas naguas
por los zaguanes sombríos, con techos de tabletas
con hojas de piñona y ladrillo colorado
Aparecen tus mujeres como potrancas inquietas
suspiros de garañon, en las esquinas dormidos
Tus mañanas escarlatas, por las tardes nubes de oro
la luna con las estrellas enamorada te canta
allá se quedo mi infancia, allá se quedo mi alma
allá están mis antepasados, allá esta mi madre santa
Yo hubiera sido labriego. Colotlán de mis mayores
Yo se que lo hubiera sido, aunque no de los mejores.
Antonio Sánchez de León
Pasante de Derecho.
Delmi Huizar
José Huízar Robles, era el nombre de mi papá. Mi abuelito era Pilar Huízar y mi abuelita María Robles de la comunidad del Refugio. Decía mi papá que todos los Huízar son parientes entre si, que su papá le había contado que cuando él y sus hermanos habían llegado a la región no había ningún Huizar por aquí, ellos eran tres hermanos y se repartieron, alguno se quedo en Jerez y los otros por aquí. Mi papá tenía muchas propiedades, pero tuvo doce hijos y entre ellos se repartieron los bienes. La mayoría vendieron y se fueron a Guadalajara a vivir, y nosotros nos quedamos aquí. Mi papá y mi mamá eran profesores de sexto año de primaria y se hicieron profesionistas a través del Instituto de Maestros, fueron a Guadalajara a tomar cursos intensivos en educación primaria, cursos que tomaban en las vacaciones. Mis padres también trabajaron de maestros en el Refugio, y en algún momento pidieron sus cambios cerca de Guadalajara para seguir estudiando. Yo tenía doce años de edad y estudiaba en la escuela de niños.
Mis tíos fueron doce, seis murieron jóvenes y quedaron seis: Pancho, Rubén, Eliseo, Levi, Catalina y Sara. Ellos ya murieron todos. Entre ellos estaba Primitivo Huízar, el era militar, se de el porque dicen que peleo contra los cristeros. Otra de mis tías era Adamaris, ella vivía en Morelia., me visitaban cuando iban a Guadalajara. Otros tíos fueron: Adin, Eleazar, Víctor, y Dalila, la mayor parte de ellos fueron maestros. Entre primos hermanos y familiares de mi papa están: Víctor Manuel, Diego, Paco y Raquel Huizar, ella era maestra de la escuela de niñas. Diego Ezequiel Huízar hijo de Diego Huizar, todavía vive en Guadalajara y también Francisco Javier Huízar, otro de sus hijos.
De la descendencia de Diego no se muy bien. Cuando yo estudie la normal el era director de educación del estado de Jalisco, en 1960, en ese año me recibí. Mi papá fue a visitar a Diego para ver si me ayudaba con mi plaza.
El le dijo:
-Sabes ahorita no hay plazas.
Mi papá dijo: No quiso ayudarme.
Y me dijo pero vamos a México, allá estaba Ramón García Ruiz, que había sido inspector aquí en Colotlán y después director de Educación Pública del estado. Por Diego don Ramón nos ayudaba a todos. En México llegamos con el director de Educación Pública. Era en el mes de enero y por ello Diego Huizar no había podido ayudarnos. Ya trabajaba mi mamá y mi papá le dijo:
-Oiga le traigo a mi hija para que le hagan el favor de darle su plaza.
Don Ramón de inmediato le dijo:
-Como no le voy a dar su plaza a la hija del tío de Diego.
En menos que canta un gallo me arreglaron, me dieron plaza de calendario tipo A, y dijo don Ramón:
-Por que ahorita no hay de tipo B.
Me fui a Morelia porque allí vivía mi tía Sara Huízar, ella era esposa de Gilberto Ceja, él era el director de educación de Morelia. Me colocaron un pueblito cerquita mientras se terminaba el calendario. Ya después de seis meses me dieron plaza en la ciudad donde trabaje un año. El mismo me arreglo el cambio para venirme después a Jalisco. En Santa Cruz de las Flores, cerquita de Guadalajara. Todos mis hermanos hicieron carrera universitaria Pompilio estudio la carrera de medicina e hizo el doctorado en fisiología, en la Universidad de Massachussets, el trabajo en la UAM y en el politécnico, reconocido mundialmente por sus investigaciones en la Universidad Nacional Autónoma de México. Misael y Moisés Huízar Sánchez, estudio medicina y también trabaja en la UAM. Misael estudio para arquitecto y el da clases en al Esca. Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica, trabajo en Aceros Nacionales. Mi otro hermano fue contador público, trabajo en el metro en el periodo de Echeverría. Beto el más chico es ingeniero civil, trabaja en empresas. Una hermana que vive en Atlanta no estudio.
José Huízar era hijo de don Pilar Huizar. Yo no conocí a don Pilar, ese año que nací, fue 1937, que fue el año que murieron mis abuelitos. Vivíamos por la Juárez, numero 21 cerca de la calle Guerrero. Somos católicos, mi papá según esto era protestante pero no practicaba. Su papá le había dicho que tenía que ser protestante, a él no le gustaba nada, porque lo trataban muy mal. Los mismos compañeritos se retiraban de él, porque era protestante. En aquel entonces eso era muy delicado, mi mamá era católica, por eso nunca nos prohibió. Nunca nos decía nada. Mi mamá nos bautizo como católicos. De la rama de don Pilar muchos de sus hijos siguieron la religión protestante: como Davin, Víctor y todos ellos. Uno de mis hijos, Hugo estudio religión para entender todo eso tipo de cuestiones, estaba convaleciente de una operación en el cerebro cuando pasaron unos testigos de Jehová tratando de convencerlo y el me dijo:
-Verdad mamá que para que yo pueda cambiar de religión primero debo conocer la mía, y se puso a estudiar la Biblia. Acudió con el señor cura de la colonia y fue a dar al seminario salesiano, donde estudio la carrera de teología. Mi abuelito Pilar no dejaba a su esposa, que era católica que siguiera su religión y la enseñara a sus hijos. A escondidas logró que algunos siguieran las religión católica, aunque la mayoría de los hermanos de mi papá si fueron bautistas, que era esa la religión de ellos. Mi papá también se puso a estudiar la Biblia y dijo así síganle. Los hijos de mi tío Levy están en Guadalajara, los hijos de mi tío Eliseo en San Nicolás. Delia mi prima hermana vive aquí. Todos mis tíos ya murieron.
Decía mi papá: -No te la quiebres todos los Huízar son parientes. Los Huízar tenemos una encornadura que no se nos borra. Hay morenos y gueros. Todos mis tíos eran muy blancos y mi papá era el más moreno, y a él le decían el patito feo, el era moreno blanco, pero mis otros tíos eran muy blancos. Los hijos de mi tío Pancho si los conocí todos, Elva se murió muy chiquita, ellos se fueron a vivir a Zacoalco de Torres. Mi tía Raquel ella si vive en Colotlán, mi ti Catalina no se caso, mi tío Rubén, viven sus hijos en Huejucar, Zuñí, Ruth, Raúl, y ejercen su religión bautista, y se casan por la iglesia católica y viven cerquita de la Placita. Oswaldo,
Mi papá siempre decía que Diego tenía un sentimiento con él, porque él era muy moreno, que el papá de Diego lo había tenido con una señora que no era su verdadera esposa, ellos habían sido solo dos hermanos. Mi papá le dijo que no era de familia directa de nosotros. que su padre no lo había tenido a él con su esposa, sino con otra mujer. Mi papá decía que eso no se lo había perdonado Diego y que por ello había tenido algunas diferencias con él, mi papá le pedía un cambio mas cerquita a la ciudad porque nosotros estábamos creciendo y quería que tuviéramos más oportunidades de estudiar, pero en ese tiempo no había cambios y le daba el cambio a un rancho muy lejos. Pero Ramón García Ruíz si le dio el cambio a mi papá. Ramón García Ruíz, los conoció a ellos, los estimaba y los ayudaba en todo lo que podía, él era muy amigo de Diego Huízar, y a veces hacia más por todos ellos que el mismo Diego.
Mi papá comenzó a trabajar como profesor en el año 35, todavía en la época de la persecución, a los maestros los consideraban del gobierno, y los cristeros los perseguían y el gobierno a los cristeros. Decía una vez que los cristeros habían llegado hasta la casa del maestro en Huacasco, donde daba clases; en medio de la noche, se escucho el tropel de caballos, la casa del maestro estaba junto a la escuela.
Contaba él:
“Cuando llegaron metí a tu mamá en un gallinero que teníamos, y yo me quite la ropa y salí corriendo y no me vieron en la oscuridad.”
Mi papá trabajo en muchos ranchos, en el Sauz Tostado, allí nació mi hermano Pompilio, y el esta muy orgulloso de eso.
Mis tíos fueron doce, seis murieron jóvenes y quedaron seis: Pancho, Rubén, Eliseo, Levi, Catalina y Sara. Ellos ya murieron todos. Entre ellos estaba Primitivo Huízar, el era militar, se de el porque dicen que peleo contra los cristeros. Otra de mis tías era Adamaris, ella vivía en Morelia., me visitaban cuando iban a Guadalajara. Otros tíos fueron: Adin, Eleazar, Víctor, y Dalila, la mayor parte de ellos fueron maestros. Entre primos hermanos y familiares de mi papa están: Víctor Manuel, Diego, Paco y Raquel Huizar, ella era maestra de la escuela de niñas. Diego Ezequiel Huízar hijo de Diego Huizar, todavía vive en Guadalajara y también Francisco Javier Huízar, otro de sus hijos.
De la descendencia de Diego no se muy bien. Cuando yo estudie la normal el era director de educación del estado de Jalisco, en 1960, en ese año me recibí. Mi papá fue a visitar a Diego para ver si me ayudaba con mi plaza.
El le dijo:
-Sabes ahorita no hay plazas.
Mi papá dijo: No quiso ayudarme.
Y me dijo pero vamos a México, allá estaba Ramón García Ruiz, que había sido inspector aquí en Colotlán y después director de Educación Pública del estado. Por Diego don Ramón nos ayudaba a todos. En México llegamos con el director de Educación Pública. Era en el mes de enero y por ello Diego Huizar no había podido ayudarnos. Ya trabajaba mi mamá y mi papá le dijo:
-Oiga le traigo a mi hija para que le hagan el favor de darle su plaza.
Don Ramón de inmediato le dijo:
-Como no le voy a dar su plaza a la hija del tío de Diego.
En menos que canta un gallo me arreglaron, me dieron plaza de calendario tipo A, y dijo don Ramón:
-Por que ahorita no hay de tipo B.
Me fui a Morelia porque allí vivía mi tía Sara Huízar, ella era esposa de Gilberto Ceja, él era el director de educación de Morelia. Me colocaron un pueblito cerquita mientras se terminaba el calendario. Ya después de seis meses me dieron plaza en la ciudad donde trabaje un año. El mismo me arreglo el cambio para venirme después a Jalisco. En Santa Cruz de las Flores, cerquita de Guadalajara. Todos mis hermanos hicieron carrera universitaria Pompilio estudio la carrera de medicina e hizo el doctorado en fisiología, en la Universidad de Massachussets, el trabajo en la UAM y en el politécnico, reconocido mundialmente por sus investigaciones en la Universidad Nacional Autónoma de México. Misael y Moisés Huízar Sánchez, estudio medicina y también trabaja en la UAM. Misael estudio para arquitecto y el da clases en al Esca. Ingeniero en Comunicaciones y Electrónica, trabajo en Aceros Nacionales. Mi otro hermano fue contador público, trabajo en el metro en el periodo de Echeverría. Beto el más chico es ingeniero civil, trabaja en empresas. Una hermana que vive en Atlanta no estudio.
José Huízar era hijo de don Pilar Huizar. Yo no conocí a don Pilar, ese año que nací, fue 1937, que fue el año que murieron mis abuelitos. Vivíamos por la Juárez, numero 21 cerca de la calle Guerrero. Somos católicos, mi papá según esto era protestante pero no practicaba. Su papá le había dicho que tenía que ser protestante, a él no le gustaba nada, porque lo trataban muy mal. Los mismos compañeritos se retiraban de él, porque era protestante. En aquel entonces eso era muy delicado, mi mamá era católica, por eso nunca nos prohibió. Nunca nos decía nada. Mi mamá nos bautizo como católicos. De la rama de don Pilar muchos de sus hijos siguieron la religión protestante: como Davin, Víctor y todos ellos. Uno de mis hijos, Hugo estudio religión para entender todo eso tipo de cuestiones, estaba convaleciente de una operación en el cerebro cuando pasaron unos testigos de Jehová tratando de convencerlo y el me dijo:
-Verdad mamá que para que yo pueda cambiar de religión primero debo conocer la mía, y se puso a estudiar la Biblia. Acudió con el señor cura de la colonia y fue a dar al seminario salesiano, donde estudio la carrera de teología. Mi abuelito Pilar no dejaba a su esposa, que era católica que siguiera su religión y la enseñara a sus hijos. A escondidas logró que algunos siguieran las religión católica, aunque la mayoría de los hermanos de mi papá si fueron bautistas, que era esa la religión de ellos. Mi papá también se puso a estudiar la Biblia y dijo así síganle. Los hijos de mi tío Levy están en Guadalajara, los hijos de mi tío Eliseo en San Nicolás. Delia mi prima hermana vive aquí. Todos mis tíos ya murieron.
Decía mi papá: -No te la quiebres todos los Huízar son parientes. Los Huízar tenemos una encornadura que no se nos borra. Hay morenos y gueros. Todos mis tíos eran muy blancos y mi papá era el más moreno, y a él le decían el patito feo, el era moreno blanco, pero mis otros tíos eran muy blancos. Los hijos de mi tío Pancho si los conocí todos, Elva se murió muy chiquita, ellos se fueron a vivir a Zacoalco de Torres. Mi tía Raquel ella si vive en Colotlán, mi ti Catalina no se caso, mi tío Rubén, viven sus hijos en Huejucar, Zuñí, Ruth, Raúl, y ejercen su religión bautista, y se casan por la iglesia católica y viven cerquita de la Placita. Oswaldo,
Mi papá siempre decía que Diego tenía un sentimiento con él, porque él era muy moreno, que el papá de Diego lo había tenido con una señora que no era su verdadera esposa, ellos habían sido solo dos hermanos. Mi papá le dijo que no era de familia directa de nosotros. que su padre no lo había tenido a él con su esposa, sino con otra mujer. Mi papá decía que eso no se lo había perdonado Diego y que por ello había tenido algunas diferencias con él, mi papá le pedía un cambio mas cerquita a la ciudad porque nosotros estábamos creciendo y quería que tuviéramos más oportunidades de estudiar, pero en ese tiempo no había cambios y le daba el cambio a un rancho muy lejos. Pero Ramón García Ruíz si le dio el cambio a mi papá. Ramón García Ruíz, los conoció a ellos, los estimaba y los ayudaba en todo lo que podía, él era muy amigo de Diego Huízar, y a veces hacia más por todos ellos que el mismo Diego.
Mi papá comenzó a trabajar como profesor en el año 35, todavía en la época de la persecución, a los maestros los consideraban del gobierno, y los cristeros los perseguían y el gobierno a los cristeros. Decía una vez que los cristeros habían llegado hasta la casa del maestro en Huacasco, donde daba clases; en medio de la noche, se escucho el tropel de caballos, la casa del maestro estaba junto a la escuela.
Contaba él:
“Cuando llegaron metí a tu mamá en un gallinero que teníamos, y yo me quite la ropa y salí corriendo y no me vieron en la oscuridad.”
Mi papá trabajo en muchos ranchos, en el Sauz Tostado, allí nació mi hermano Pompilio, y el esta muy orgulloso de eso.
Thursday, January 28, 2010
Sunday, January 24, 2010
TRES MOMENTOS EN LA VIDA DE EDGAR
I
Tres momentos en la vida de Edgar; momentos singulares, intrascendentes, volatiles, a no ser por la última noticia de un ser con el que coincidimos episodicamente y nos marcó dejando una huella indeleble en los recuerdos de la vida familiar. De oidas, de la pregunta obligada por saber sus derroteros, Edgar se volvio un lugar grato para inquirir y actualizar. De aquella tarde en San Pedro de la que broto la bien acunada frase, "Como dioses por el Olimpo",solo quedan algunos trazos: el tio, hasta las zancas de lodo luchando por sacar del fango su camioneta, su comprensible enfado por mirarnos desde su impotencia transitar la vereda de arriba a abajo en un vehiculo todo terreno y la algarabia de unos jovenes alegres y despreocupados. "Como dioses por el Olimpo", por segunda vez sentencio Edgar, quien miraba por la ventanilla.
II
De su matrimonio accidentado y poco propicio solo supe por boca de Adrian. Una novia que desafiaba los canones de aceptacion de una familia conservadora y provinciana, mezcla poco ortodoxa para quienes habian puestos muchas expectativas sobre la espalda de Edgar y por si fuera poco chilanga, divorciada y trepadora (segun los diceres del clan). El matrimonio fue de mal en peor, hasta que ( la chilanga) lo golpeo en la cabeza con el cenicero. Edgar se replego en el seno de los consejos experimentados de los hombres de la familia,( Adrian supongo) y desde alli rehizo nuevamente su compostura para recuperar el terreno perdido. Adrian lo llevo de vuelta a casa, no sin que antes quedara definido un grito de guerra y una consigna:
-!Ahora si va a ver de que lado masca la iguana!
La fue repitiendo camino a casa. Despues de llamar a la puerta con los punos y no obtener respuesta, con espectacular patada vencio los cerrojos, cuando ingreso, vio a su mujer correr espantada escaleras arriba, la siguio solo para encontrarse con otra puerta igual o mas cerrada que la anterior, y de nuevo las artes desconocidas de la determinacion abrieron otra puerta mas. Lo que paso despues no se sabe a ciencia cierta, lo que es seguro por el relato sin pormenores del testigo es que se la moqueteo de lo lindo y que inmediatamente despues vinieron los arrumacos; (de esto no hay certidumbre porque Adrian se canso de esperar y se fue a casa a hacer mejores cosas.) La tranquilidad que llego despues se asento con los anos y Edgar definio en aquel dia no sin una buena cuota de coraje " de cual lado mascaba la iguana".
III
Su gusto y su pasion fueron las motos, asi que decidio vender la que tenia para comprarse otra con mejores caracteristicas. La anuncio en internet, encontro compradores, se acordo la entrega. Nada sucedio como habia previsto. Fue muerto. Los pormenores no tienen importancia, lo unico realmente importante fue que seguimos recordandolo y colgandonos listones negros por tantas ausencias injustas.
Friday, January 22, 2010
Las Huestes de Gastelum
José Ramón Félix Gastelum, Negrete, Lira, Corrales, el Sinaloa, Medel, Roberto, el Ingeniero Alfredo, los Vallarta, Johnson... son los nombres que me asaltan la memoria y se prenden de mis recuerdos. Todos ellos, parte una comunidad que llegó a a poner en pie un proyecto educativo, vinculado a ciertos intereses que para nosostros los estudiantes no estaban claros, pero estaban visibles y latentes. Los maestros eran jovenes con una gran determinacion y empuje, lidereados por Gastelum quien era un personaje de caracteristicas fisicas un tanto singulares; chaparro en serio, ligeramente encorvado, con una mata de pelos abundante y agreste peinada hacia un lado de un rostro recio y rematado por una barba de candado abundante e hirsuta. Vestia impecablemente con ropas de ciudad, zapatos que se vanagloriaba eran caros (y evidentemente de marca) y con alguna suerte de artifugio los tacones le ayudaban a incrementar la alzada. Sus gestos y ademanes se grabaron a fuego en la memoria de los jovenes de entonces, tanto asi, que en nuestros ratos de convivencia soliamos personificarle. El gesto en actitud meditabunda, su reacomodarse el pantalon que se escurria fuera de las modestas proporciones de un cuerpo enclenque y aniñado, su mano dandole la vuelta al cinturon para resituar los pliegues de la camisa, su manera de quitarse los lentes y apretujarse los parpados para darle un descanso a unos ojos miopes y pequenos, su postura desafiante con unas manos velludas y adornadas por costoso reloj , una voz fuerte para sus dimensiones y sus omnipresentes proclamas de poder para que una vez advertidos no lo subestimaramos.
Como bien dice el acertado dicho, no han chaparro que no sea cabron, y efectivamente Gastemun se ceñia perfectamente a la conseja popular. Reinaba en su imperio, imperio ganado una vez mas a las hostiles huestes de barbaros incivilizados; su destino: hacer una vez mas de la region de chichimecas un territorio apartado de la oscuridad y traer (esta vez) las letras de la ilustracion. Con la encomienda llegaron tambien los titulos, las prebendas y los privilegios, en las tierras de conquista se abriio un nuevo dominio para el poder de los reyes, los virreyes, los achichincles de los virreyes, y toda la hueste que se nutre y apropia de los despojos de guerra.
La prepa fue un suceso que impacto nuestras vidas, las vidas de quienes no teniamos muchas esperanzas de brincar el ¨obstaculo¨ exitosamente para posicionarnos en una carrera universitaria, la prepa trajo ilustracion y marco un momento singular en nuestra historia comunitaria.
Monday, January 18, 2010
CRONICAS IBARGUENGOITIANAS DESDE EL EXILIO Cristiano? ... Mejor fariseo!
Es increible, lo que la convivencia puede traer en el conocimiento de la naturaleza de aquellos con quienes por suerte o desgracia nos toca relacionarnos. Del diario interactuar se pueden extraer multiples lecciones que puestas en el contexto adecuado se convierten en guia valiosisima de como ser (o mas bien como no ser o proceder). Mi compañero de trabajo es un ser que tiene multiples cualidades, la mas sobresaliente entre ellas es vivir sin esforzarse y cosechando solo lo mejor a cambio de lo menos: menos trabajo, menos dedicacion, menos esfuerzo, menos responsabilidad, menos solidaridad, menos compartir, menos honestidad y mas tiempo libre, mas beneficios y mas exigencias, mas quejas, mas salario, mas comparaciones con los que trabajan menos para llevar las responsabilidades aun mas abajo de sus (de por si) ya bajos estandares laborales. Es un maestro en el manejo del calendario, sabe como combinar un dia de emfermedad con un dia feriado para hacer un fin de semana de cuatro o cinco dias, sabe cuales son las temporadas de mas trabajo para llegar a la hora precisa y no fajarse a trabajar como todos los demas, sabe como obtener ayuda economica para pagar la renta, los recibos mensuales por concepto de servicios, y sabe tambien como irse a bancarrota cuando el agua le llega al cuello y no tiene otra mas que moderarse por un tiempo en tanto su credito se reestablece. Es compartido, porque todas sus manas las comparte con su familia y al final todos resultan enredados en un estilo de vida que tiene poco de honroso o de decente. Ha sido capaz de afirmar que bajo mi supervision ha trabajado como nunca en su vida, y vaya que las exigencias de un trabajo de gobierno no son precisamente altas. Pero es cristiano!, es capaz de dejar a los companeros trabajando sin el en las peores condiciones climaticas con el pretexto de que le hace dano, es capaz de no responder a las expectativas que su trabajo le imponen y defraudar a toda la gente que recibe sus servicios. !Pero es cristiano! Toma la comida de los companeros porque le duele gastar unos cuantos pesos en su propia comida !Pero es cristiano! Es la unica persona que invirtio diezmando durante un par de meses en espera de las bendiciones economicas que esto le traeria, hasta que se dio cuenta que las cosas no funcionan asi, diezmar no es una inversion. !Pero es cristiano!Acude a los centros de caridad y arrasa con lo que se ofrece, hasta los dulces de la recepcion.! Pero es cristiano! Es por esa razon que yo proclamo: ser cristiano? .... mejor fariseo!
Wednesday, January 6, 2010
YO FORME EL CLUB VIOLETA





Yo formé el club violeta, dos chicas hicieron un libro de historia oral y están contando algo un poco diferente a la realidad. Están diciendo muchas inexactitudes, que lo formé para las fiestas, para divertirnos. Mil dislates, que tenemos que disculpar. Yo a las chicas no les digo nada, ellas hicieron su trabajo, lo hicieron bien; como escritoras, como periodistas.
Yo tuve la idea de hacer el club social porque mis antepasados, mi tíos por parte de mi mamá, cuando estuvieron de paso en Colotlán hicieron algo similar: el club Ariel, encabezado fundamentalmente por mi tio, el Lic. Magdaleno Díaz Veles, el había sido Procurador General de Justicia en el Estado, pero hubo un cambio de gobierno y presentó su dimisión, y lo enviaron al juzgado de Colotlán. Cuando el llegó aquí mi padre, José de Jesús Moreno de Ávila, era presidente municipal, el era muy joven, fue más o menos por 1922, él era el mayor de los nietos, de la segunda descendencia de mis abuelos. Todos ellos formaron el club Ariel, era fundamentalmente literario, mi tío tenía categoría para hacerlo. Formaron parte del club los jóvenes de las principales familias de Colotlán, los señores Martínez Briones, don Jesús de Santiago Flores don Lauro Martínez y muchos otros jóvenes de la época.
Yo tuve cuatro tíos hermanos de mi mamá, todos eran profesionistas, dios les dio un intelecto muy grande, ellos eran intelectuales pero no políticos. Ellos no fueron políticos, a ellos los llamaban por su competencia profesional para que los ayudaran. Ellos fueron personas de mucho talento, intelectuales, profesionistas, preparadísimos. Mi tío Reinaldo, cuando iban a recibirse, muchos de sus alumnos lo pedían de sinodal. Los alumnos que no querían estudiar repelaban con mi tío, que era exigente. Mi tío decía que los abogados son para operar el cambio social, no para que prolifere. Tienen que ser rectos en todo, canceres que hacen daño. Yo quise estudiar leyes, pero para una mujer es más difícil, por la indiosincracia de la familia, se tiene que salir, vivir solos sin la familia y no fue posible. Yo puse mi negocio y me dedique al comercio. No venimos a este mundo mas que hacer una tarea, extender la mano y hacer el bien, a donde vayamos. Esa es la vida.
Mi tío José Reinaldo estuvo en la subprocuraduría, cuando estaba de subprocurador el Lic. Ramón Franco Romero, que era un señor muy honesto. Yo lo conocí en Colotlán a donde fue a resolver algún asunto, estuvo con nosotros, allí comió, le dijo a mi papa:
-Oiga don José (présteme doscientos pesos para regresarme a Guadalajara.( era mi papá presidente municipal por segunda vez). Yo nunca he olvidado que en cuanto el licenciado Franco Romero regresó a Guadalajara, de inmediato le mandó su dinero. Ese clase de personas, son las que dejan huella por su integridad y bueno la leccion que aprendi fue que: "aquel que es honrado en lo poco, lo es tambien en lo mucho"
Tambien les informaron mal a estas muchachas sobre el presidente aquel que dijo:
-¿Qué haríamos sin el de atrás?
Estaba la pintura atrás de Miguel Hidalgo y Costilla y que contestaron una majadería.
No es cierto, mi padre estaba allí en el estrado y muchas veces le escuche platicar esa anecdota,sobre todo cuando se acordaba para reírse de lo gracioso de la situación.
En realidad lo que le contestaron fue:
–Nos daría un peritonitis, señor presidente.
Yo concebí la idea de formar un club se señoritas, yo tenía muchas ilusiones para Colotlán y se formó y con mucha alegría. el club se inició con las señoritas: Elenita Ruvalcaba, Lilia Martínez, Las hijas de Anita, las tres mayores, porque Teresita y Laurita estaban chicas. Chita, la esposa de Armando también entró. Con las maestras Eustolia y Carmen Sánchez, hermanas de Antonio Sánchez de León. Mariela de Santiago, María de Santiago, Emma Berumen Santa Cruz, hija de don Alberto, Dorita Santa Cruz, Malena Santoyo, esposa de Luis Salazar, Elenita Ávila, sobrina de Chilo. Después entró la esposa de Raúl Vázquez, Lucita Rivera y las hermanas Vázquez Felguerez, Esther y Polencho, que se encontraban estudiando en Guadalajara, y se unían a nosotros en vacaciones. También mi comadre Anita y su hermana Melin de León, que fue nuestra secretaria en el club, elementos muy buenos. Dios mío que me perdonen, si se me olvida alguien. Las señoritas Palermo, Cointa y Mercedes. Chicas muy buenas, muy alegres y muy trabajadoras. Éramos un buen grupo, un grupo maravilloso, mi hermana la maestra Rosalba también formaba parte, Conchita Ortega, fue de las que iniciaron. Conchita Muñoz, casada con Víctor Pinedo.
Era una organización que respondía, teníamos mucha disciplina. Se le puso el nombre “Violeta”, los estatutos los derive de la palabra violeta. El lema era :
“Unión y optimismo”
Yo les proponía a mis compañeras y ellas aceptaban. Después entraron las hijas de Don Mariano y don Liborio Sánchez, Sarita, Meme, Chila, Celia y Yolanda de las grandes, después debieron entrar las chicas. Yo proponía y aceptaban, pedía ideas, denme ideas digan. Cada año proponía yo que evolucionara nuestro club, que cambiáramos de mesa directiva y no querían:
-Así vamos bien, que para acá, que para allá.
Sabes que el tener una cosa de estas es trabajo y responsabilidades. Sin embargo yo recibía de las chicas, muy buena voluntad, todo se hacía, había de verdad mucho entusiasmo. Celebrábamos el 7 de julio nuestro aniversario para ello nos prestaban la casa de las señoritas Márquez, tías de Conchita Ortega, casa que fue de la familia Cárdenas, una de las señoritas se caso con el Lic. Salvador Baeza, allí hacíamos nuestro baile de aniversario, sin bebidas alcohólicas, con disciplina, pero muy bonito. Como rubrica teníamos violetas imperiales, la cantábamos todas nosotras. Nos acompañaban nuestras familias, hacíamos comisiones de disciplina, de recepción para que no entrara gente que no fuera invitada, para tener control, tener orden.
La Asociación de Charros se reorganizó porque había muerto don Fernando Ortega, que en paz goce, quien había sido el fundador de la asociación y su principal promotor. A su muerte se desintegró y Rodrigo su hijo, volvió a darle forma. Colotlán tuvo charros muy famosos, de primera. Don Rodrigo Ortega, en una ocasión nos envió una caja de vino para nuestra fiesta. La utilizamos únicamente para ofrecerles a ellos, preparado como jaibol. Se abrió una sola botella, no hubo excesos de ninguna naturaleza.
Nuestros bailes eran bonitos, a raíz de eso se formó la orquesta la primavera, organizada por el químico Raúl Sánchez Muñoz, hijo de don Liborio. El murió muy joven, se le picaron sus riñones por su oficio, trabajaba en el ingenio en Veracruz. Fue una orquesta preciosa, tocaban muy bonito se inauguró en nuestro baile de aniversario. En ella tocaba Mariano Pinedo, muchos otros señores que ya murieron. Todos ellos se uniformaron con traje negro. Mi club lo mantuve mientras yo estuve allí, como yo soñaba, como yo quería hacerlo. Cuando se caso Carmela Sánchez nosotros le hicimos la ceremonia civil y le hicimos una boda preciosa. En esa ocasión estaba una de mis primas, Victorina, hija de mi tío Rodolfo hermano de mi mamá, y le fascinó nuestra fiesta, como recuerda Colotlán.
Nuestra sede estaba en una casa que nosotras le rentábamos a don Lauro Martínez, en donde hoy tienen la funeraria, sobre la calle Morelos. Nos cobraban sesenta pesos al mes de renta. Allí nos reuníamos y él nos daba la broma de que éramos el club pozole, porque hacíamos un pozole para festejar lo que queríamos. La mayoría de nosotros trabajábamos y era fácil.
Ese fue nuestro Club, y entonces surgen tonterías por allí, hubo una persona que no era de Colotlán, que dijo que me iba a demostrar, que iban a formar otro club. Así fue como se formó el Club Orquídeas, la maestra Amalia Anaya fue la primera presidente. Yo no estaba por demostrar a nadie nada, yo estaba sencillamente por organizar, por crear, por convivir. La Sra. Alicia Ruiz, nos llegó a acompañar a algunas reuniones, iba ella de respeto, yo le rogaba que nos acompañara y si nos acompañaba, bendita sea ella, yo la estime mucho y la estimo de corazón. Yo recuerdo con mucha satisfacción de mi grupo fue una velada musical que organizamos para festejar nuestro aniversario y nos prestó su casa, que estaba recién arreglada muy bonita, Rosita Loera, viuda de Ortega. Esa casa fue la escuela de don Marcos Marcelo Escobedo, primer presidente municipal de Colotlán y su hermana doña Lola Escobedo. En aquella epoca teníamos luz eléctrica hasta las once de la noche, el servicio lo daba la familia Santa Cruz Maldonado, específicamente Toño Maldonado. Para nuestra fiesta conseguimos lámparas para iluminar la casa, diseminamos por los corredores y parte del patio mesitas y sobre de ellas las lamparitas, hicimos nosotras las pantallas. Se invitaron personas que habían estado en Colotlán, una pianista de parte de un Dr. Haro que había estado en Colotlán, de eso se encargo Conchita Ortega, ella misma había aprendido en el colegio, el baile español y lo bailaron con ella Anita de León y Esther Vázquez. Hubo intervenciones de piano, luego formó un dueto de varones, Luis Salazar y mi hermano Bocho. Manuel Navarro también cantó. Se invitó al presidente, que era Cuco Raygoza en su primera vez. El hablo y me dijo:
-Señorita no tengo más remedio que reconocer quién es Usted y como vale.
Sus hermanas estaban en el club Orquídeas. Además hablaron Flavita Márquez, presidenta de la damas leonas, don José Ortega, su esposo, no quiso hablar. Los señores hay cosas que no les gustan y no las hacen. Hablo muy bonito el padre Guillermo…que esta ahorita en Huanusco. La última que hablo fui yo, como presidente. Estaba allí un agente del Ministerio Publico, que me fue a felicitar y dijo que estaba gratamente impresionado, que el no esperaba algo así. Supo que era sobrina de su ex maestro Reinaldo Díaz. Después supe que el Ministerio Público había ganado un concurso nacional de oratoria, de haberlo sabido no hubiera dicho nada de nervios. Al final todo mundo estuvo contento, fue muy bonito, hubo mucha diversión sana a todo mundo le agradó. Tuvimos como maestro de ceremonias a Ramiro López, le entregue el guión y entre los dos trabajamos la presentación, sobre todo las intervenciones de la pianista. Fue algo fabuloso. Mi papá que era refractario, no le agradaba andar en fiestas, asistió el y mi mamá, salieron encantados, como les gusto esa fiesta a todos los señores. A mi en lo personal fue lo que mas satisfacción me dio. Se me olvidan muchos detalles y muchas cosas. Ocuparía tener el programa en la mano para poder detallártelo. El Licenciado se hizo mi amigo a partir de allí, al día siguiente lo tenía en la tienda, platicando conmigo. Admirado y sorprendido. Yo le decía que quise estudiar leyes, pero no fue posible, dios no me lo permitió y aquí me tiene de empresaria a sus órdenes.
No es verdad que yo había convertido nuestro club en una dictadura, yo estaba constantemente pidiéndoles el cambio de munición:
-para que rote, para que todo mundo participe, y todo mundo lo haga, como lo estoy haciendo yo. -Yo no soy más que una socia más al igual que ustedes, vamos cambiándolo y ellas nunca quisieron.
Entonces llega la maestra Esther Vázquez y arenga políticamente como Otoniel Navarro, que en paz goce, que era el presidente municipal y quiso manejar el grupo en provecho tipo PRI, y no me pareció, esto era una cosa social. Colaborábamos si, pero en lo que podíamos y queríamos hacer. Nuestro grupo se desintegró por lo que te estoy contando, comenzó a hablar a Esther e hicimos votación en la casa de Melin de León y salí de nuevo y entonces se propuso a votación a Esther y a mi, y que salimos a partes iguales, según esto y dijo Rosa Córdova:
-Yo lo desbarató. Ella ya había votado.
Yo no dije nada, me quede callada y entonces se lo dio a Esther y me retire yo porque vi que era política del PRI, de la presidencia municipal, que le estaba haciendo el juego. Conmigo se retiró la mitad que había votado por mí, nos salimos. Entonces les quedo totalmente diferente y cambio el rumbo que llevaba el grupo: disciplina y todo. Ellos dicen que a partir de que salí yo fue menos selectivo, que se acepto todo mundo. Yo había formado un club social, no un sindicato de trabajadoras.
Para mi todas esas cosas se van, son incidentes de la vida, si a ti te llegan a pasar ni te amargues por ellas, ni las enraíces en tu corazón, simplemente déjalas en tu intelecto como una experiencia que te sirva para seguir adelante y evitar errores. Protegerte de la gente que no debes.
Cuando el Club de Leones se formó, fueron conmigo el delegado de Hacienda (que fue quien tomo la iniciativa) y el Dr. Vázquez y me dijo:
-Señorita Ud. Nos puso la muestra, queremos formar el Club de Leones en Colotlán, ¿Nos ayuda Usted?
–Si les ayudo. Les contesté, sin pensarlo siquiera.
Para juntar fondos hicieron una Kermés en la plaza de Armas y nuestro club colaboro con ellos, y nunca habían tenido un ingreso como el que tuvieron en esa ocasión. Tomamos el registro civil y tuvimos mucho éxito, nos convertimos en inspectores de policía y los deteníamos en la cárcel y después llevábamos a las parejas a casarse. Fue todo un éxito, se terminaron las actas de matrimonio.
Cuando Antonio Sánchez de León fue presidente municipal, me tocó estar dentro de la formula, pero no era la sensación del PRI. Entonces yo tenía la voluntad de la gente, pero no de la gente del partido. Estuve unos días dentro del ayuntamiento, pero me di cuenta que no iba poder hacer nada a favor y me salí. Mi trabajo fue la Biblioteca Benito Juarez, esa fue mi aportación. Lleve muchos libros para comenzar a formarla.
Yo tuve la idea de hacer el club social porque mis antepasados, mi tíos por parte de mi mamá, cuando estuvieron de paso en Colotlán hicieron algo similar: el club Ariel, encabezado fundamentalmente por mi tio, el Lic. Magdaleno Díaz Veles, el había sido Procurador General de Justicia en el Estado, pero hubo un cambio de gobierno y presentó su dimisión, y lo enviaron al juzgado de Colotlán. Cuando el llegó aquí mi padre, José de Jesús Moreno de Ávila, era presidente municipal, el era muy joven, fue más o menos por 1922, él era el mayor de los nietos, de la segunda descendencia de mis abuelos. Todos ellos formaron el club Ariel, era fundamentalmente literario, mi tío tenía categoría para hacerlo. Formaron parte del club los jóvenes de las principales familias de Colotlán, los señores Martínez Briones, don Jesús de Santiago Flores don Lauro Martínez y muchos otros jóvenes de la época.
Yo tuve cuatro tíos hermanos de mi mamá, todos eran profesionistas, dios les dio un intelecto muy grande, ellos eran intelectuales pero no políticos. Ellos no fueron políticos, a ellos los llamaban por su competencia profesional para que los ayudaran. Ellos fueron personas de mucho talento, intelectuales, profesionistas, preparadísimos. Mi tío Reinaldo, cuando iban a recibirse, muchos de sus alumnos lo pedían de sinodal. Los alumnos que no querían estudiar repelaban con mi tío, que era exigente. Mi tío decía que los abogados son para operar el cambio social, no para que prolifere. Tienen que ser rectos en todo, canceres que hacen daño. Yo quise estudiar leyes, pero para una mujer es más difícil, por la indiosincracia de la familia, se tiene que salir, vivir solos sin la familia y no fue posible. Yo puse mi negocio y me dedique al comercio. No venimos a este mundo mas que hacer una tarea, extender la mano y hacer el bien, a donde vayamos. Esa es la vida.
Mi tío José Reinaldo estuvo en la subprocuraduría, cuando estaba de subprocurador el Lic. Ramón Franco Romero, que era un señor muy honesto. Yo lo conocí en Colotlán a donde fue a resolver algún asunto, estuvo con nosotros, allí comió, le dijo a mi papa:
-Oiga don José (présteme doscientos pesos para regresarme a Guadalajara.( era mi papá presidente municipal por segunda vez). Yo nunca he olvidado que en cuanto el licenciado Franco Romero regresó a Guadalajara, de inmediato le mandó su dinero. Ese clase de personas, son las que dejan huella por su integridad y bueno la leccion que aprendi fue que: "aquel que es honrado en lo poco, lo es tambien en lo mucho"
Tambien les informaron mal a estas muchachas sobre el presidente aquel que dijo:
-¿Qué haríamos sin el de atrás?
Estaba la pintura atrás de Miguel Hidalgo y Costilla y que contestaron una majadería.
No es cierto, mi padre estaba allí en el estrado y muchas veces le escuche platicar esa anecdota,sobre todo cuando se acordaba para reírse de lo gracioso de la situación.
En realidad lo que le contestaron fue:
–Nos daría un peritonitis, señor presidente.
Yo concebí la idea de formar un club se señoritas, yo tenía muchas ilusiones para Colotlán y se formó y con mucha alegría. el club se inició con las señoritas: Elenita Ruvalcaba, Lilia Martínez, Las hijas de Anita, las tres mayores, porque Teresita y Laurita estaban chicas. Chita, la esposa de Armando también entró. Con las maestras Eustolia y Carmen Sánchez, hermanas de Antonio Sánchez de León. Mariela de Santiago, María de Santiago, Emma Berumen Santa Cruz, hija de don Alberto, Dorita Santa Cruz, Malena Santoyo, esposa de Luis Salazar, Elenita Ávila, sobrina de Chilo. Después entró la esposa de Raúl Vázquez, Lucita Rivera y las hermanas Vázquez Felguerez, Esther y Polencho, que se encontraban estudiando en Guadalajara, y se unían a nosotros en vacaciones. También mi comadre Anita y su hermana Melin de León, que fue nuestra secretaria en el club, elementos muy buenos. Dios mío que me perdonen, si se me olvida alguien. Las señoritas Palermo, Cointa y Mercedes. Chicas muy buenas, muy alegres y muy trabajadoras. Éramos un buen grupo, un grupo maravilloso, mi hermana la maestra Rosalba también formaba parte, Conchita Ortega, fue de las que iniciaron. Conchita Muñoz, casada con Víctor Pinedo.
Era una organización que respondía, teníamos mucha disciplina. Se le puso el nombre “Violeta”, los estatutos los derive de la palabra violeta. El lema era :
“Unión y optimismo”
Yo les proponía a mis compañeras y ellas aceptaban. Después entraron las hijas de Don Mariano y don Liborio Sánchez, Sarita, Meme, Chila, Celia y Yolanda de las grandes, después debieron entrar las chicas. Yo proponía y aceptaban, pedía ideas, denme ideas digan. Cada año proponía yo que evolucionara nuestro club, que cambiáramos de mesa directiva y no querían:
-Así vamos bien, que para acá, que para allá.
Sabes que el tener una cosa de estas es trabajo y responsabilidades. Sin embargo yo recibía de las chicas, muy buena voluntad, todo se hacía, había de verdad mucho entusiasmo. Celebrábamos el 7 de julio nuestro aniversario para ello nos prestaban la casa de las señoritas Márquez, tías de Conchita Ortega, casa que fue de la familia Cárdenas, una de las señoritas se caso con el Lic. Salvador Baeza, allí hacíamos nuestro baile de aniversario, sin bebidas alcohólicas, con disciplina, pero muy bonito. Como rubrica teníamos violetas imperiales, la cantábamos todas nosotras. Nos acompañaban nuestras familias, hacíamos comisiones de disciplina, de recepción para que no entrara gente que no fuera invitada, para tener control, tener orden.
La Asociación de Charros se reorganizó porque había muerto don Fernando Ortega, que en paz goce, quien había sido el fundador de la asociación y su principal promotor. A su muerte se desintegró y Rodrigo su hijo, volvió a darle forma. Colotlán tuvo charros muy famosos, de primera. Don Rodrigo Ortega, en una ocasión nos envió una caja de vino para nuestra fiesta. La utilizamos únicamente para ofrecerles a ellos, preparado como jaibol. Se abrió una sola botella, no hubo excesos de ninguna naturaleza.
Nuestros bailes eran bonitos, a raíz de eso se formó la orquesta la primavera, organizada por el químico Raúl Sánchez Muñoz, hijo de don Liborio. El murió muy joven, se le picaron sus riñones por su oficio, trabajaba en el ingenio en Veracruz. Fue una orquesta preciosa, tocaban muy bonito se inauguró en nuestro baile de aniversario. En ella tocaba Mariano Pinedo, muchos otros señores que ya murieron. Todos ellos se uniformaron con traje negro. Mi club lo mantuve mientras yo estuve allí, como yo soñaba, como yo quería hacerlo. Cuando se caso Carmela Sánchez nosotros le hicimos la ceremonia civil y le hicimos una boda preciosa. En esa ocasión estaba una de mis primas, Victorina, hija de mi tío Rodolfo hermano de mi mamá, y le fascinó nuestra fiesta, como recuerda Colotlán.
Nuestra sede estaba en una casa que nosotras le rentábamos a don Lauro Martínez, en donde hoy tienen la funeraria, sobre la calle Morelos. Nos cobraban sesenta pesos al mes de renta. Allí nos reuníamos y él nos daba la broma de que éramos el club pozole, porque hacíamos un pozole para festejar lo que queríamos. La mayoría de nosotros trabajábamos y era fácil.
Ese fue nuestro Club, y entonces surgen tonterías por allí, hubo una persona que no era de Colotlán, que dijo que me iba a demostrar, que iban a formar otro club. Así fue como se formó el Club Orquídeas, la maestra Amalia Anaya fue la primera presidente. Yo no estaba por demostrar a nadie nada, yo estaba sencillamente por organizar, por crear, por convivir. La Sra. Alicia Ruiz, nos llegó a acompañar a algunas reuniones, iba ella de respeto, yo le rogaba que nos acompañara y si nos acompañaba, bendita sea ella, yo la estime mucho y la estimo de corazón. Yo recuerdo con mucha satisfacción de mi grupo fue una velada musical que organizamos para festejar nuestro aniversario y nos prestó su casa, que estaba recién arreglada muy bonita, Rosita Loera, viuda de Ortega. Esa casa fue la escuela de don Marcos Marcelo Escobedo, primer presidente municipal de Colotlán y su hermana doña Lola Escobedo. En aquella epoca teníamos luz eléctrica hasta las once de la noche, el servicio lo daba la familia Santa Cruz Maldonado, específicamente Toño Maldonado. Para nuestra fiesta conseguimos lámparas para iluminar la casa, diseminamos por los corredores y parte del patio mesitas y sobre de ellas las lamparitas, hicimos nosotras las pantallas. Se invitaron personas que habían estado en Colotlán, una pianista de parte de un Dr. Haro que había estado en Colotlán, de eso se encargo Conchita Ortega, ella misma había aprendido en el colegio, el baile español y lo bailaron con ella Anita de León y Esther Vázquez. Hubo intervenciones de piano, luego formó un dueto de varones, Luis Salazar y mi hermano Bocho. Manuel Navarro también cantó. Se invitó al presidente, que era Cuco Raygoza en su primera vez. El hablo y me dijo:
-Señorita no tengo más remedio que reconocer quién es Usted y como vale.
Sus hermanas estaban en el club Orquídeas. Además hablaron Flavita Márquez, presidenta de la damas leonas, don José Ortega, su esposo, no quiso hablar. Los señores hay cosas que no les gustan y no las hacen. Hablo muy bonito el padre Guillermo…que esta ahorita en Huanusco. La última que hablo fui yo, como presidente. Estaba allí un agente del Ministerio Publico, que me fue a felicitar y dijo que estaba gratamente impresionado, que el no esperaba algo así. Supo que era sobrina de su ex maestro Reinaldo Díaz. Después supe que el Ministerio Público había ganado un concurso nacional de oratoria, de haberlo sabido no hubiera dicho nada de nervios. Al final todo mundo estuvo contento, fue muy bonito, hubo mucha diversión sana a todo mundo le agradó. Tuvimos como maestro de ceremonias a Ramiro López, le entregue el guión y entre los dos trabajamos la presentación, sobre todo las intervenciones de la pianista. Fue algo fabuloso. Mi papá que era refractario, no le agradaba andar en fiestas, asistió el y mi mamá, salieron encantados, como les gusto esa fiesta a todos los señores. A mi en lo personal fue lo que mas satisfacción me dio. Se me olvidan muchos detalles y muchas cosas. Ocuparía tener el programa en la mano para poder detallártelo. El Licenciado se hizo mi amigo a partir de allí, al día siguiente lo tenía en la tienda, platicando conmigo. Admirado y sorprendido. Yo le decía que quise estudiar leyes, pero no fue posible, dios no me lo permitió y aquí me tiene de empresaria a sus órdenes.
No es verdad que yo había convertido nuestro club en una dictadura, yo estaba constantemente pidiéndoles el cambio de munición:
-para que rote, para que todo mundo participe, y todo mundo lo haga, como lo estoy haciendo yo. -Yo no soy más que una socia más al igual que ustedes, vamos cambiándolo y ellas nunca quisieron.
Entonces llega la maestra Esther Vázquez y arenga políticamente como Otoniel Navarro, que en paz goce, que era el presidente municipal y quiso manejar el grupo en provecho tipo PRI, y no me pareció, esto era una cosa social. Colaborábamos si, pero en lo que podíamos y queríamos hacer. Nuestro grupo se desintegró por lo que te estoy contando, comenzó a hablar a Esther e hicimos votación en la casa de Melin de León y salí de nuevo y entonces se propuso a votación a Esther y a mi, y que salimos a partes iguales, según esto y dijo Rosa Córdova:
-Yo lo desbarató. Ella ya había votado.
Yo no dije nada, me quede callada y entonces se lo dio a Esther y me retire yo porque vi que era política del PRI, de la presidencia municipal, que le estaba haciendo el juego. Conmigo se retiró la mitad que había votado por mí, nos salimos. Entonces les quedo totalmente diferente y cambio el rumbo que llevaba el grupo: disciplina y todo. Ellos dicen que a partir de que salí yo fue menos selectivo, que se acepto todo mundo. Yo había formado un club social, no un sindicato de trabajadoras.
Para mi todas esas cosas se van, son incidentes de la vida, si a ti te llegan a pasar ni te amargues por ellas, ni las enraíces en tu corazón, simplemente déjalas en tu intelecto como una experiencia que te sirva para seguir adelante y evitar errores. Protegerte de la gente que no debes.
Cuando el Club de Leones se formó, fueron conmigo el delegado de Hacienda (que fue quien tomo la iniciativa) y el Dr. Vázquez y me dijo:
-Señorita Ud. Nos puso la muestra, queremos formar el Club de Leones en Colotlán, ¿Nos ayuda Usted?
–Si les ayudo. Les contesté, sin pensarlo siquiera.
Para juntar fondos hicieron una Kermés en la plaza de Armas y nuestro club colaboro con ellos, y nunca habían tenido un ingreso como el que tuvieron en esa ocasión. Tomamos el registro civil y tuvimos mucho éxito, nos convertimos en inspectores de policía y los deteníamos en la cárcel y después llevábamos a las parejas a casarse. Fue todo un éxito, se terminaron las actas de matrimonio.
Cuando Antonio Sánchez de León fue presidente municipal, me tocó estar dentro de la formula, pero no era la sensación del PRI. Entonces yo tenía la voluntad de la gente, pero no de la gente del partido. Estuve unos días dentro del ayuntamiento, pero me di cuenta que no iba poder hacer nada a favor y me salí. Mi trabajo fue la Biblioteca Benito Juarez, esa fue mi aportación. Lleve muchos libros para comenzar a formarla.
Malaco Moreno
Mi padre y familia




Mi papá nació en Colotlán en 1898, mi tío Agustín de Ávila era 16 años más grande. Mi papá era su primer sobrino y el primer nieto. Porque mi abuelita era la mayor, mi mamá Ina. Doña Herlinda de Ávila de Moreno, contrajo nupcias joven don con Nicolás de Ávila Caracas, mi papá fue el primogénito, lo querían mucho todos. Mi papá recordaba a su abuelito y en que lugar había muerto de la casa, en la misma recamara donde murió mi tío, pero en el otro extremo de la misma. Mi papá lo recordaba perfectamente, el tenía seis años de edad, mi bisabuelo murió en 1906. Mi papá era muy inteligente, muy competente en todo, el no pudo sacar una carrera profesional porque se vino la guerra de Villa, a ellos les toco la toma de Zacatecas. Ellos salieron de Colotlán durante la revolución y se fueron a vivir a Zacatecas.
La casa de mi abuelito con todo el respeto que me merece todo mundo, y me merecen ellos, sin presunciones malsanas, te digo, ocuparon el primer lugar en al sociedad de Colotlán, eran muy estimados, se comunicaban con ellos todo mundo. Convivían con ellos.
Don Lauro Martínez y las señoritas Zulueta me lo dijeron asi en México: -Que la nuestra era la primera familia socialmente en Colotlán. Donde hoy tienen los Haro su casa y su tienda, esa era la casa y tienda de mi abuelito. Allí nacieron mi papá y mi tío Fito, los mayores, nacieron en total doce hijos, pero muchos de ellos murieron. Mi papá empezó a cursar las primeras letras y en Zacatecas continuaron en el Colegio, que es hoy, Antonio Margil, que era entonces el colegio que tenían a su cargo los padres franceses de las escuelas cristianas. México tenía entonces una grandeza económica y cultural. No había carreteras, no había medios de comunicación y se transportaban a caballo o en carretelas, que era lo más elegante en aquella época, pero era muy pesado viajar por las brechas. Zacatecas era lo más cercano, y allí los internaron a mis tíos. Mi papá fue becado a Francia por aplicación e inteligencia, tenía el primer lugar de su grupo, fue compañero de don Manuel Macías Tello, que fue embajador mexicano en Francia. Mi papá no pudo seguir una carrera profesional, por el estallido de la guerra.
Mis abuelitos se fueron a vivir a Zacatecas. Cuando llegó Villa a Zacatecas comenzaron a violar las puertas de las casas, pero por gracia de Dios, el capitán de la legión que llegó allí era de Colotlán, del rancho de San Nicolás. El caso es que reconoció a mi abuelito y le dijo:
-Don Adolfito, usted vive aquí. Si, aquí vivo le contestó, esta es tu casa. El le ordeno a la gente bajo su mando:
-Esta casa se respeta, ni un paso adentro.
Le dejó dos guardias en la puerta, nada más préstenos una recamara para que en ella metan los muchachos sus cosas(eran una bola de plebes, sin disciplina, nada más obedecían lo que les decía su jefe superior. Eran de la broza del pueblo tu crees que tenían disciplina militar y conocimientos, eran una bola de bárbaros. Atrocidad y media hacían, empezando por Villa que era un peón de hacienda en Coahuila. Nos contaba mi mamá Ina que habían llenado la recamara del piso al techo de máquinas de coser Singer, que estaban de moda, estaban entrando al país. ¿Como ves la revolución que vino a traer a México la paz y la grandeza?
Las fronteras estaban abiertos y a nadie le llamaba la atención irse para allá, porque no había necesidad. (Los primeros en irse a Estados Unidos fueron los peones de las haciendas, despues de los repartos agrarios). Un peso costaba dos dólares, era al revés. Teníamos gente con mucha capacidad, intelectual y profesional, la gente se preparaba a fondo y había familias de mucho abolengo, en todas partes, con mucha reciedumbre en cuanto a moral y valores, culturales. Colotlán no era menos, había muchos valores hasta artísticos. Había gente muy respetable, mi madre me contaba de cuando ella llegó allí, ella nació en Aguascalientes y se crió en Guadalajara. Mi abuelitos eran de Guadalajara, del barrio de Analco, de los forjadores de Guadalajara. Ellos tenían tejedoras de ropa, mi abuelito se fue para allá como Juez, después de haber sido Procurador General de Justicia en Guadalajara y cuando entró el gobernador Guadalupe Zuno, con quien discrepaba en ideas religiosas y mi abuelito se dio cuenta que iba a tener problemas con él y dimitió y se fue de Juez de Colotlán, ocupando el juzgado de primer instancia. De 1922 a 1924, hay en los papeles del juzgado mucha caligrafía de mi mamá, que iba a ayudarle a escribir a mano. No porque no hubiera quien, estaba don Luis de la Isla y don Juan Pablo Alejo, papá de Julissa Alejo. Ellos eran los escribanos en el juzgado y mi mamá iba a ayudarles a anotar actas y levantar declaraciones. Mi mamá tenía una letra muy bonita que había aprendido con una de sus maestras preferidas.
Cuando mi mamá Ina llegó en 1922, Colotlán tenía su teatro y una compañía de actores que trabajaban allí. Su hermana María era soprano. Amanda Sánchez tenía una voz preciosa. Amado Pacheco era un buen artista. Tenían las banda de música, en 1922 era una banda superior a la de Zacatecas, estaba uniformada y formaban parte de ella los Sánchez: Liborio, Mariano, Baudelio y sus hijos, Agustín Olague, Silvestre (vivía casi frente a la escuela de niñas, donde esta la preparatoria hoy, donde también estuvo el seminario de Colotlán que contaba con tres patios, y el padre Terán tenía el último patio sembrado de Moreras y parras, para el sostenimiento del seminario, sacaba seda de allí) también estaba allí el pato, que era un panadero de primera (pariente de Huerta), había una repostería de primera, había sastres de primera entre ellos el señor Ruvalcaba, por la calle Hidalgo había una señorita que daba clases de piano, vivía por la calle Hidalgo en la misma calle del seminario. Había una típica de señoritas donde tocaba Esther Rodríguez, ella tocaba la mandolina, tía de la maestra Delia Rodríguez. Antonia Macias estaba en la típica y fue directora de una de las escuelas. Cuando estuvo mi padre de presidente, durante las fiestas patrias hicieron un evento muy importante.
En el rastro se sacrificaba cien cerdos diarios, se consumía mucho. Mi abuelito tenía una fábrica de jabón del corriente y también de tocador, le llamaban jabón de perfume, para la cara, para el baño. El también elaboraba vinos generosos, a ella le encantaba el de zarzamora, era pura crema de zarzamora, también crema de membrillo, de cacao, fresas. Fabricaba cerillos y muchas cosas, eran fuentes de trabajo para muchas personas y las vendían en toda la región norte de Jalisco y los municipios de Zacatecas. Hacía medicinas y elaboraba medicamentos, pomadas y productos químicos. Eso me lo platico un señor ya grande que trabajaba con él y quería un poquito de pomada.
En la tienda de los Martínez estaba la bóveda de la capilla, dedicada a nuestra Señora de los Dolores. En el interior de las catacumbas, había vasos sagrados todo lo necesario para la liturgia de la santa misa. Casi toda la manzana era del convento los sacerdotes inclusive se comunicaban a través de un subterráneo para comunicarse a todos los santuarios, incluyendo el hospital viejo, que actualmente es el Colegio, Jalisco. Por el asedio de los indios. Pasaba también frente a la presidencia municipal, porque había más capillas, hacia el sur de Colotlán.
Mis abuelitos Moreno de Ávila se fueron a Zacatecas por la revolución, allá mi abuelito puso dos negocios: una fábrica de ropa para trabajadores y su tienda, después se mudaron a Aguascalientes y de allí a Guadalajara, mi papá era un adolescente y mi tío Fito aun más joven. Un agente de ventas que iba a Colotlán se los encontró en Guadalajara, los saludo, supo que se había venido por la revolución y como mi abuelito había puesto un negocio en Guadalajara, le manejo los productos en Guadalajara, el señor era el papá de Tito Guízar, y ellos vendían jabones y otros productos. El vendedor le comunicó al dueño de las fábricas de Francia:
-Aquí están los hijos de don Adolfo Moreno Carlos de Colotlán. (les faltaba personal, tenían problemas) el dueño le dijo:
-Llámelos. A mi papá lo hicieron gerente de ventas foráneas y a mi tío Tito lo hicieron gerente de ventas locales, en la tienda. Allí estuvieron trabajando mientras estuvieron viviendo en Guadalajara. Después decidieron regresar a su tierra, el señor les imbuyo en su mente que regresaran a Colotlán, para entonces con la revolución ya habían perdido su casa y el local de la tienda y se regresaron a la casa donde mi papá había tenido sus negocios. En la esquina de independencia y guerrero, era la casa de mis bisabuelos don Marcelo Moreno Macías y Lucita Carlos de Moreno, ella era de Tlaltenango. Mi bisabuelo salió de Lagos de Moreno, cuando la insurgencia de Pedro Moreno, se va para el norte del estado, recorre todo aquello, incluyendo los pueblos ligados con Jalisco. Luego el conoció a mis bisabuelita en Tlaltenango, contrae nupcias con ella y hace su asiento en Colotlán, en esa casa nació ya mi abuelito, fue la primera generación de la familia Moreno que nace en Colotlán. Ya después de mi abuelito que regresan de Guadalajara hacen una fiesta, la otra casa la habían perdido con la revolución ya no era de ellos. Ponen ellos su negocio, casi en mitad de los Portales, don Adolfo Moreno Carlos, cuando el murió lo vendieron en dos mil pesos de aquella época, pero el dinero valía entonces.
A todos ellos les tocaron tiempos muy aciagos, muy difíciles. En 1922, fue presidente municipal, mi padre, por primera vez, tuvieron mucho control político, si salían adelante con la gente, con los grupos. El Lic. Antonio Ramos Aréchiga, de su partido fue otra de las personas importantes, fue juez de allí y vino a morir por Guadalajara. Entre ellos mi compadre Carlos de león, Chito Rosales. Había mucha gente, Colotlán tenía mucha gente de gran valía, pero lo abandonaron políticamente solamente porque don Victoriano nació allí y querían hacer lo mismo que Calles, la revolución que hizo de persecución religiosa, la hizo para quedar bien con los americanos, para que vieran que él no era católico, como allá son protestantes, entonces que volvieran a apoyarlos y entonces hizo atrocidad y media este señor, queriendo quedar bien con los americanos. fue cuando engrandecieron a los agraristas, cuando mataron a don Paco Huízar, a don Segundo Ortega y traían una lista grandísima que Dios no permitió que lo hicieran. Pero sin razón ninguna. Después ya eran figuras allí, tuvimos un presidente municipal que era analfabeta, don Guadalupe Rivera, que no sabía nada de nada. Pero pues era agrarista allí lo acomodaron. Paco Huizar era el inspector de las escuelas, era muy inteligente, era hermano de Diego Huízar Martínez. Al papá de ellos le decían “El delgadito” vivía por Zaragoza y Guerrero. Paquito chico todavía no nacía, ni Chabela, de don Segundo. Fueron los agraristas, hicieron una masacre espantosa. Ellos querían el poder y robar. Agustín Rivera hizo la presidencia municipal, lo mataron, se le escapo un tiro al policía. Lo llevaron a los juzgados que estaban en la parte de arriba de la presidencia. La maestra Hermelinda Huizar le puso un epitafio muy recalcitrante a su tumba. Guadalupe Rivera era totalmente un zote, recuerdo que para una fiesta dijo: -Vamos a encementar con cemento la plaza. Señores jóvenes que resultaron agraciados con las bolitas blancas.
Mi papá subió por segunda vez a la presidencia durante el gobierno de González Gallo, debido a que desaforaron a Carlos de León Ortega, primo hermano de Rosita Ortega Mayorga. Le quitaron el fuero al presidente y el gobernador angustiado llama a las personas principales de Colotlán y los representantes estatales que trabajaban allá, entre ellos el inspector federal Jesús Arreola. Todos le dicen y coinciden en decirle que ahí no hay más que Don José y Jesús Moreno Ávila que no hay nadie más para sacarlos del atolladero, luego le llama a mi papá que si le ayuda y le explica y se ponen de acuerdo y se queda mi papá ahí. Esta es la segunda ocasión. Fue en el cuarenta y siete. Son cosas pesadas, porque se presenta cada situación y hay que abocarla.
Cuando el dedazo fue para don José Ortega del Real, el dijo:
-Si don José de Jesús Moreno Ávila es el secretario del ayuntamiento, yo acepto y si no acepto, yo no puedo con eso, ni se nada. Entonces les dijo:
-Hable usted con él, a ver que le dicen.
Fue con él y hablaron largo y aceptó por fin mi papá y don José fue el presidente. Decía mi papá que era un hombre muy conciente, don José. Mi papá conocía muy bien la ley, fue agente del ministerio público. Fue inspector de agricultura y ganadería, evitó muchos abigeatos que entonces estaban de moda. Había veces que había muchos caciques por allí, en toda la zona norte de Jalisco, no sólo en Colotlán y le aventaban el petardo a otros pobres infelices, verdad, querían hacer maldades:
Don Refugio Raygoza hizo un gran trabajo en su primer gestion de gobierno, pero no hay que olvidar, que tuvo por secretario a José de Jesús Moreno Ávila, que lo dirigió por ordenes superiores de Guadalajara, porque él era muy joven. Desde luego que hizo un papelazo, maravilloso. Le dijeron usted esta muy joven y ocupa una persona que conozca de la administración municipal y que lo pueda guiar con criterio firme. Entonces le pidieron a mi papá que les hiciera el favor. Y desde luego lo hizo y Cuco y hizo un papel muy bonito. Echo cimientos allí, aunque luego después en las otras dos administraciones, la gente decía que porqué a él, y ya no lo querían igual. Que ya no era igual que qué le paso a Cuco. ¿Qué qué cambio hubo allí? Yo sabía porqué, pero yo nunca dije nada. Me calle la boca.
Ya te digo mi papá por esa razón no pudo formarse como profesionista. Pero sus acervos culturales eran amplios en una ocasión hubo allí en colotlán, una revisión de aquí de Guadalajara, de hacienda, del estado. Estaba don Pancho Ortega, el papá de Chelo Ortega. Quien tenía la tesorería donde estuvo muchos años hasta que no le hicieron política, que cambiaron y todas esas cosas. Recuerdo que una vez le dijo a mi papá –¿No han quitado de la tesorería a don Pancho, verdad papá? El me respondió –Porque se la quitan es muy pesada su oficina y la hace bien. Porqué se la van a quitar a Pancho. Pues porque, ¿Por muchas cosas que hacen? ¡Verdad¡ y la a supervisión de entonces era algo muy serio y le pidió a mi papá que si le ayudaba. Era un inventario de todo, y la hizo entonces el inspector que iba de aquí. La realizó y dijo: -Lo felicitó, esto esta muy bien echo, mejor que lo de la oficina de Guadalajara. Y la había echo mi señor padre. Todo llega y pasa en esta vida, tenemos que hacer una tarea, nos manda papa Dios.
Mi padre no era amante de platicarnos las cosas, muchas de ellas los supimos cuando él murió, que iban a darnos el pésame. Cuando platicaban la gratitud que sentían por lo que el les había ayudado. Allí nos dimos cuenta de todas las obras que mi padre hizo, muchas obras buenas. Que yo creo que le valieron cuando llego allá.
Mira tenía un compadre, le había bautizado mi papa un hijo, estaba mi papá trabajando en agricultura y ganadería, y entonces el compadre por robar a un muchacho, le roba su ganado, pero lo asesina, cerca del rancho del compadre y lo tiran en una tapia.
Pensó: -Al cabo mi compadre es el que tiene el cargo.
Ya que se hacen investigación, primero del asesinato, empiezan a salir las declaraciones y luego la familia del occiso señalan el abigeato de que fue objeto, le robaron todo su ganado. En fin esas cosas. Se hacen las investigaciones y se sabe quién. Entonces mi papá lo remite por la vía penal, como abigeato y le hacen los cargos pertinentes. Todo lo que te estoy diciendo esta asentado en documentos y se viene a purgar su mala acción, era asesinato y abigeato, y estaban de acuerdo había testigos.
En una ocasión que fue uno de mis hermanos, Rodolfo, íbamos de paseo para allá con los tíos Mayorga a Momax, y de regreso, fallo el escape del auto, al chocar con una piedra, y empezó a querer llover y entonces mi hermana le dijo a mi papá:
-Mira, allí esta una casa.
El le contestó: -Si, pero es de mi compadre fulano de tal y no me habla, esta enojado conmigo.
-¿Pues que le hiciste papá?
El dijo –Lo mandé a la penal por asesino.
Ya entonces nos platico con detalle. Mi hermana le dijo: -No le hace, hay que arriesgarnos.
Nos atendieron muy bien, todavía vivía la comadre y el compadre, este último muy serio, pero muy amable. Allí nos guarecimos de la lluvia en lo que paso una camioneta, con un hijo de ese señor de la Rosa, que vivía por Cuahutemoc. Y la señora es hermana de la sirvienta que ha tenido por muchos años Conchita Ortega. Lucia. Se trajo a uno de mis hermanos y regreso con un mecánico que arreglo el auto y ya nos venimos. Muchas odiseas y cosas que hizo mi papá, sin importarle que fueran señorones. Él también lo era porque Dios quiso que el perteneciera al municipio. Yo llegue a ver muchos señores, que estuvieron en la presidencia municipal y que no podían con el paquete, buscaban algún puente humano que fuera con mi papá a preguntar como resolver los problemas. Recuerdo que una vez que íbamos mi papá y yo a mi tienda y nos saludo el Dr. Sinensio que estaba allí, y le dijo a mi papá (recuerdo que estaba el señor Otoniel Navarro, andaba con problemas de adoquín o drenaje):
-Don Pepe por favor discúlpeme tantito le quiero hacer una pregunta. Mi papá le escucho atentamente y al terminar se sonrió y le dijo:
-Dígale a Otoniel que consulte la ley fulana y zutana que le dicen esto y esto, se puede hacer esto y esto o aquello, porque si hace esto comete infracciones. Lo orientó muchísimo y le dijo como, al doctor le dio mucha vergüenza, que mi papá hubiese deducido que lo mandaba el presidente municipal, que no podía con el paquete y que se valía del doctor para que lo sacara del bache. Yo recuerdo a mi papá en muchas ocasiones en que con mucha generosidad, apertura y mucha buena voluntad ayudaba a la gente.
Una vez llegó un señor que trabajaba con don Manuelito de León, y le contó que estaba su hijo en la penal acusado de abigeato y le dijo:
-El abogado me cobra $20,000 pesos, y tenemos todos los documentos y las pruebas pero yo no tengo dinero para pagarlos. Mi papá le dijo tráeme esto, tráeme lo otro, tráeme aquello. Cuando regreso el señor mi papá saco una máquina Olivetti de las primeras que salieron al mercado, él tenía una rapidez admirable para manejar la máquina y le preguntó varios datos que escribió en su máquina y después le pidió los documentos y le dijo regresa en tanto tiempo. Para no hacértela larga, lo saco de la cárcel y me decía la señora no teníamos más que eso y mi marido le regalo una sandía a mi papá. Yo le dije a la señora que bueno, tenga la plena seguridad de que mi padre Dios le multiplicara las sandías. De esos casos mi padre tuvo muchos.
En otra ocasión cuando estaba en la inspección de agricultura y ganadería llegó un señor, y le dijo:
-Tengo una vaquita, que recien pario su primer becerro y se metió a la propiedad de la señorita Toña Macias, allá en la hacienda del Hepazote, y no me la quieren entregar ya le dije al vaquero y me dice que no, que dice la señorita que hizo daño. Que se comió el maíz, que ya estaba grande la mata. Le dije que yo le pago pero que me deje mis animales es lo único que tengo, tengo una niña chiquita que se está alimentando con leche y otras mas y no tenemos con que alimentar a la familia Entonces le ofició mi papa y dijo que no la entregaba. Fue de nuevo el señor y volvió a decir que no la entregaba. Entonces mi papa le notificó que si no entregaba ese animal el procedía por la vía penal, que le entregara la vaca al señor y que el estaba dispuesto a pagar doscientos pesos de los daños. Pagó el señor y le entregaron la vaca pero se enojó la señorita y no le hablaba a mi papá. Imagínate era la señorita Antonia Macías. Pero mi papá aplicó la ley. Era la ley. Sin embargo, al pasar de los años llega Don Protacio papá de Beto Macias con un montón de papeles preguntando por Don José pero. Estaba mi papá escribiendo y me dijo pásalo, ya pasó. Mandó reimprimir unos programas de las fiestas cuando mi papá estaba en la presidencia municipal y ella era directora de una escuela por ese motivo era la reconciliación que pedía la señorita. Mi papá no era problemático pero sí aplicó la ley y como con la señorita Toña con muchos señores de por allá personalidades. Tenía que hacerlo y lo hizo tenía que hacerlo. Era la Ley. Era muy complicado tener un cargo, eran lugares un poquito complicados. Defendiendo los derechos de la gente.
En Potreros había unos señores llamados Pedro y Juanito apellidados Villegas. Juanito fue a darme el pésame a la tienda y dijo:
-Mire señorita yo les digo en mi casa yo a don José si le lloro como mi padre había perdido yo todo mi capital con un hato de ganado que llevaba a monterrey a vender y se detuvo en Huejucar y lo vio un señorón yerno del general López y entonces le dijo:
-Yo te lo compro todo Juan, déjamelo pero no tengo ahorita dinero te pago después.
De buena gana se lo deja así nomás no pide un documento, ni siquiera un vale. Si tu no eres tonto porque consentiste. Y pasaba el tiempo y no le pagaba y fue a decirle que si le ayudaba. Lo pasó y lo sentó junto al escritorio, a ver le dijo, me vas a dar datos. Ya le hizo un carta y le pidió que se la firmara y a la carrera le pagó. Eran en aquel entonces veinte mil pesos. Mi papá le entregó su dinero y le pidió que no volviera hacer eso, que si no tenían dinero y el quería dejar su ganado que hiciera un pagaré, que hiciera las cosas como debía, pero que no volviera ha hacer eso.
Otoniel Navarro quiso incautarse un pozo de agua público de donde se surtía la gente de aquellos rumbos del otro lado del río, de allá de Tochopa, y donde algunos aguadores llevaban agua para vender, él quiso incautárselo y mi papa no se lo permitió, aplicó la ley y defendió a la gente. Mi papá era responsable de agricultura y ganadería. Imagínate la mala voluntad que le tomo Otoniel a mi papá. Al poco tiempo Otoniel tuvo un problema grande en la Calera, cerca de su rancho. Entonces fue don Eliseo con mi papá para que les ayudara y mi papá los saco adelante.
A mi padre lo lloró mucho la gente, por las buenas obras que hizo. En una ocasión lo mandaron matar, porque el también tenía su negocio y estaba en el ministerio público y solicitó que las tardes de jueves y domingos, se instituyeran de descanso obligatorio, a través de una ley. Le aprobaron la solicitud y se enojaron los otros comerciantes y el matón que contrataron ya lo llevaba para la Alameda, y supo mi compadre Carlos de León y fue por él y se lo trajo, y le dijo:
-No usted no va para allá, con ese bribón.
En nuestra casa de Morelos había una puerta de madera de mezquite, y una noche le dispararon porque allí dormía el. La bala se quedo en la puerta. Muchos de los empleados llegaban a las cinco de la mañana y se regresaban ya en la noche. Mi papá luchaba por el bien de la gente, les ayudaba mucho.
Mi papá caminaba con tranquilidad con la vida y siempre nos enseño que los problemas más grandes se los dejáramos a Dios, porque las cosas dejadas a Dios eran buenas. Él nos va llevando por donde el quiere. Mi papá padecía de diabetes, pero no murió de ella. Sino que hubo una epidemia en Colotlán, ya vez lo extremoso del clima, no había una familia sin enfermo, y mi papá murió de una bronconeumonía el 22 de febrero de 1972.
Malaco Moreno
Tuesday, January 5, 2010
Relatos

El diluvio de Colotlán, en diciembre de 1924, duro 40 días, creció muchísimo el rio y se llevó las primeras manzanas del pueblo, construidas donde estaba el centro de salud; eran casas coloniales muy buenas. El río debilito los cimientos de de las casa y cargo con ellas, con los muebles y los animales. Estaba la familia de mi mamá allí, y tambien mi tío Ángel. La camara fotografica de don Nacho Nuñez dio constancia del fenomeno, el era fotógrafo, muy bueno y conocido, con una habilidad tremenda para caminar y siempre con su cámara al hombro. Era muy estimado. Fueron ellos junto con Pepe Olague, tío de la esposa del Dr. Leyva, quienes pasaron unas cuerdas hacia el otro lado del rio, para poner un puente colgante, porque la gente del otro lado tenía hambre, se quedaron sin vitualla allá. A mi tío Rodolfo se le dislocaba un brazo del hombro, por un accidente con un caballo y a medio río le falló el brazo y se tuvo que regresar. Entraron después Nacho y Pepe Olague y completaron la tarea, llegaron hasta el vado. Pusieron un carrillo de metal y colgaron un cajón, como una especie de funicular, y de esa forma lograron pasar los alimentos. De una de las fincas salió una olla de monedas y el agua cargó con ellas.
Malaco Moreno
Decía mi abuelo que don Herminio Sánchez era un hombre muy hombre, muy viril, de mucha categoría moral. De mucha hombría. Yo lo admiró por todo lo que mi padre nos platicaba de él.
Relatos
Cuando Victoriano fue presidente mandó por su hermana, la maestra Marianita Huerta, pertenencia a las familias respetables, gente sencilla y mis abuelitos la recibieron en Zacatecas, y allí se hospedo con ellos, en lo que llegaba el día que tenia que seguir a México. Mi abuelita Ina nos platicaba que ellos la llevaron al tren y que la despidieron con salvas, honores militares. Una colotlense, sencilla en su forma de ser, fue maestra de la maestra de María Robles. Mamá de Chela Robles viuda de Ortega. Se fue ella para México. Colotlán fue políticamente abandonado, porque allí nació don Victoriano Huerta, pero esa es una política chueca, por que don Victoriano fue un hombre de talla completa, firme, lo que pasa es que no se presto a los intereses norteamericanos. El le dijo NO al ministro Henri Wilson. México tenía petróleo y ferrocarriles. Francisco I. Madero era un júnior con cabeza hueca, pertenecía a una familia cargada de pesos, tradición y abolengo de Parras, Coahuila. Porfirio Díaz no quiso derramamiento de sangre y se fue. El embajador le pedía muchas concesiones a Huerta, y Huerta les contesto:
-Ráyele la madre, yo no vendo mi patria por un plato de lentejas.
Huerta no se presto a las demandas de los gringos y por ello tiene la imagen de chacal.
Malaco
Sunday, January 3, 2010
Las pastorelas



Una de las tradiciones más bonitas y añejas de Colotlán esta en proceso de olvidarse: las pastorelas, las que todavía hace un par de décadas aún se realizaban por distintos barrios de la ciudad, y en donde destacaban entre otros los grupos de los hermanos Cortez y el de don Isidro Arceo. Aun cuando se desconoce la fecha exacta en que se presento la primera pastorela en nuestro pueblo, sus orígenes bien pueden remitirse a la época de la colonia, cuando los franciscanos que cristianizaron a los distintos grupos indígenas asentados en el poblado y atendieron las necesidades espirituales de los españoles aprovecharon la tradición teatral de la culturas prehispánicas para difundir el cristianismo. Las diferentes pastorelas representadas en nuestra comunidad, se apegan a las versiones tradicionales difundidas en todo nuestro país, a saber los derroteros que enfrentan un grupo de pastores para llegar a adorar al Niño Jesús que nace en Belén. Trayecto en el que pelean con Lucifer y los diablos que representan los siete pecados capitales, quienes a toda costa buscan hacerlos desistir de su propósito, sembrando su camino de tentaciones y obstáculos.
Historia en la que finalmente aparece el Arcángel San Miguel para vencer las fuerzas del mal tras de una larga contienda y demostrar como el bien siempre vence sobre el mal. En Colotlán estas representaciones tuvieron un enorme impacto entre el pueblo, que las esperaba con gusto cada año y disfrutaba pacientemente de sus prolongadas escenificaciones. Los lugares favoritos fueron la plaza, los barrios y los atrios de las iglesias, llegando a construir foros especiales para ellas, como es el caso de San Lorenzo.
En las pastorelas de la región son representados fundamentalmente: los pastores Bato, Brasy y Gila, entre otros; los demonios, Lucifer, San Miguel, José, María, el Niño Jesús y un ermitaño, así como un huichol. A éstos se les han agregado una serie de cantos y música tradicionales que le dan un sello particular a las pastorelas de nuestra región, sin olvidar las danzas y otras manifestaciones populares. En ellas, hay cantos, caminatas, diálogos entre diablos y pastores, la lucha entre San Miguel y Lucifer, la adoración de los pastores, el ofrecimiento de regalos y la despedida.
Cabe señalar que la trama de muchas pastorelas ha ido pasando de generación en generación a través de la tradición oral, tal es el probablemente el caso de las pastorelas representadas aquí y donde solo recientemente han sido capturados los diálogos en libretas escolares.
Una de las pastorelas más vistosas y mejor organizadas era la que preparaba Don Isidro Arceo, reconocido comerciante colotlense, que en la esquina de la terminal, durante décadas vendió deliciosos tacos de bistec, carnaza, costilla y sesos.
Don Isidro fue siempre un enamorado de las tradiciones populares de Colotlán, para festejar las fiestas de papaques, se preparaba con un año de anticipación para juntar las cáscaras de huevo para los cascarones rellenos. Más de cuatrocientos cascarones pintados de colores y rellenos de harina y pinole, eran confeccionados por los miembros de su familia para el festejo, los huevos eran una de las armas más solicitadas y peligrosas del enfrentamiento. Hasta dos costales de pinole y muchas colaciones, encargaba don Isidro para ese día tan especial y las invitaciones a amigos y familiares se hacían llegar con mucho tiempo, para que nadie faltase. Pues era necesario juntar un gran contingente de conocidos que ayudaran a defender su partido. La bandera de la familia se colocaba en el sitio más inexpugnable de la casa, para evitar que fuera tomado por los contrincantes con demasiada facilidad.
Los papaques se celebraban en Colotlàn todos los años, desde el día de la Candelaria hasta un día antes del miércoles de ceniza, y los cuales poco a poco se ha dejado de festejar. En la actualidad existen muchas personas que aún recuerdan la tradición, sin embargo es muy raro que la celebren..
El 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, era una fecha de crucial importancia para la realización de los papaques, de acuerdo con la tradición, lo que en ese día se pedía prestado ya no se regresaba. Si una persona o familia tenía interés en organizar un papaque, le organizaban una broma a una persona o familia que más o menos creía que tenía solvencia económica para hacer os gastos de dicha fiesta. Ese día le hacían una visita y le pedían una prenda prestada (un chal, una sevillana, un rebozo etc.) y al cabo de unos días regresaban y le decían:
-Blanca palomita que te dejaste engañar. Se reían de la broma y concertaban el compromiso de organizar el papaque entre las dos familias, siendo la casa del engañado el lugar donde se haría la fiesta. Cada familia invitaba a sus amistades y familiares para ayudarse en los gastos y quehaceres del papaque.
La persona que habìa realizado la broma debía preparar una cunita, bien arreglada, donde se colocaba al niño Jesús y la prenda prestada para devolverla a su dueño, el 2 de febrero día de la Candelaria, día del festejo del papaque. Ese día con todos sus invitados y la música de cuerda entonando los cantos especiales para un papaque se dirigen al oscurecer a la casa donde tendrá lugar el festejo, sitio en el que los dueños de la casa ya les esperan también con música y les reciben con gran alegría y cordialidad. Se realizaba la entrega de la cunita cantando los siguientes versos:
Este patio esta medido
con cien varas de listón
en cada esquina una rosa
y en medio mi corazón
Han llegado las señoras
Muy cargadas de razones
Juntando su pinolito
Y quebrando cascarones
Ya con esta me despido
Por las cumbres de un mezquite
Si no tienen colaciones
Tirenme con el esquite
Ya con esta me despido
por las cumbres de una azotea
si no tienen pinolito
Tirenme con la batea
Ya con esta me despido
por las barbas de un rebozo
miren no se vayan riendo
que al cabo el pinole esta rasposo
Me han dejado como un burro
Pero llegando a mi casa
Me hago el pelo
Y me rasuro.
El miércoles de ceniza
Tambièn vienen muy decente
Mandando que oigamos misa
Y que nos marquen la frente
Todos estos versos los canta una persona y luego se repite en coro por todos los presentes.
Ya estando ahí los dos equipos se organizan juegos como las calabazas, las ollitas, la escoba, los listones etc.
Las ollitas. Se mandaban hacer muchas ollitas y se ponían en quiliguas. Es un juego en el que participaban todos los muchachos y muchachas, se hacia un círculo grande y cada hombre debía buscar una pareja y los muchachos compraban las ollitas y se las aventaban a las muchachas y se las seguían pasando hasta que se les rompían y así continuaba hasta que se acababan todas las ollitas. Durante los juegos los músicos tocaban y después se iniciaba el baile obligatoriamente con “La escoba”. Tocaba la música y comenzaban a bailar y un hombre que no tenia pareja pues traía la escoba y se la cambiaba a otro por su pareja y este hacía a su vez lo mismo.
Don Isidro con el mismo fervor con que se abocaba a preparar los festejos de los papaques o la llevada de la virgen también emprendió la organización de las pastorelas. Amigos, hermanos, hijos sobrinos y conocidos no se escapaban de su contagioso entusiasmo. Durante todas las tardes dos o tres meses antes de la realización de la pastorela se daban cita todos los integrantes de la misma, en la casa de don Isidro, o de otro participante para ensayar la obra. Don Isidro jamás necesito del apuntador, era el único que nunca se equivocaba con su guión, más de 10 cuartillas aprendidas de corazón, el incluso ayudaba a los otros cuando olvidaban alguna parte de su papel, porque se sabía de pe a pa, toda la pastorela y ayudaba a todos a recordar sus partes.
En la siguiente entrevista Benito Sánchez nos remonta a vivir de nueva cuenta esta tradición.
La pastorela empezaba como a las ocho de la noche y la gente aguantaba hasta que se acababa, a veces hasta después de la una de la mañana. De las ocho hasta la una ¿imagínate? Las pastorelas son cansadas y costosas pero son muy bonitas. Hace muchos años que aquí no hacen una en forma, a veces presentan alguna aquí en la plaza pero las hacen muy cortitas, muy ligeras. Las pastorelas tradicionales son muy largas, simplemente con los puros cantos y las diferentes fases que llevan.
En una pastorela es mucho lo que se habla y lo que se canta…y luego las caminatas, porque van los pastores caminando y cantando. Sobre el tapanco van dando vueltas, así como los danzantes dan vueltas. En aquel entonces no había cámaras de video, quizás comenzaron a haber ya en las últimas presentaciones que tuvimos. Yo recuerdo que alguien grabo alguna vez, pero he preguntado y nadie me ha dado razón, por lo que no hay testimonio de aquellas pastorelas.
Cuando Adolfo Martínez fue presidente en 1998, le propusimos que nos ayudara con los gastos para la representación de la pastorela, y al principio dijo que si, que nos ayudaba con la pólvora, la mitad de los trajes y las mascaras, pero ya cuando supo cuanto costaba ya no quiso y nosotros solos no pudimos hacerla, así que no hubo pastorela. La última vez que nos presentamos debió de haber sido unos tres años antes de esa fecha. Las mascaras de las pastorelas eran muy llamativas hechas de madera.
Mi papá también era aficionado a las pastorelas, el representaba al ermitaño y se arreglaba su disfraz muy bien, para confeccionarse lo que era la barba, la ceja y el bigote de la mascara, los hacia de cerdas de vaca y buscaba vacas que tuvieran ya el color de las canas viejas, negras amarillentas para fabricárselas. Hasta eso le buscaba bien el color para dar el aspecto de desaliño del ermitaño, metido en las montañas y que nunca se baña ni nada, y que nomás se la pasa orando por decirlo así, llevaba además un chaquetón hasta el suelo.
Lucifer iba siempre de negro y la mascara con capas de papel de colores amarillos y rojos. Los diablos de los siete pecados también de negro y con mascaras, nada mas, cada una diferente porque cada quien la hacia a su gusto, Mi papá conseguía el colorín, lo mandaba pedir y también los pedazos de madera del tamaño de una mascara, los trazaban y lo partían por mitad y yo les ayudaba a hacerlas, cada quien las tallaban a su gusto y les daban la forma que quería. Algunos le ponían cuernos chicos de vaca algunos grandes. Otros les ponían cuernos de chivo, y así cada quien lo que cada uno buscara.
Cuando le he preguntado a mi papá si participaría en otra pastorela, me dice que no, que ya se cansa mucho, porque es mucho rato, muchas horas de pie, caminando y cantando, pero de acordarse si se acuerda de todo, una repasada y listo. El antes decía que lo de la pastorela lo hacia por desquitarse de mi abuelito. Jajajajaja. El ermitaño cargaba un crucifijo, que le llegaba del pescuezo hasta el suelo; una cruz en una mano y en la otra un látigo, que utilizaba para golpear al diablo cada vez que este se volteaba en los momentos que el diablo camina y habla en una especie de soliloquio. Eso era lo que le gustaba a mi papá darle sus chingazos a mi abuelito Isidro que llevaba siempre el papel del diablo.
Decía mi papá: -No, ahí le meto sus chingazos y no tiene que decir nada, se tiene que aguantar.
Si querían hacer la presentación por decirlo así, algo especial, el que lo hacia era mi tio Víctor. Salía primero el Ermitaño, y luego los pastores y ya después salia el Diablo hablando con el Ermitaño y todos los pastores con todos los diablos, las caminatas y ya después de que el Angel vence al Diablo todavía tiene que hacer ofrecimiento todos los pastores cada uno al niño Jesús., y es mucho y es largo!!!
Mi abuelito era el que sabia toda la obra, en los ensayos si algo se le olvidaba a alguien y se atoraba, él le decía lo que seguía, todos los papeles se los sabia. Lo ensayos los haciamos en la casa donde ahora vive Don Pancho Lozano, por la calle Guerrero entre Cinco de Mayo y Josefa Ortiz, justo a mitad. Allí se ensayaba porque era un patio muy grande. La Dueña se llama Natividad, la hija de ella Rosa, era la que la hacia de Gila.
El que siempre estuvo en todas también fue Guadalupe Espinoza, que vive por la calle Paseo, enseguida de con Román Sánchez. El era uno de los pastores.
Mi tío Juan también siempre fue el huichol, y uno de los Ibáñez era uno de los diablos, y ya los demàs si cambiaban unos u otros porque no estaban y ya se metian otros. Mi papá era el ermitaño siempre, ellos se lo sabian de memoria no mas que decian que lo hiban ha hacer y ellos una semana repasando y ellos se acordaban de todo., asi fueran dos tres años y ellos se acordaban. Los que entraban nuevos eran los que tenian que aprenderse todo el papel. Mucha gente asistía a las pastorelas. Para la escenificación se ponía un tapanco de madera y se colocaban más focos, para tener mejor iluminación. En la capilla de arriba de plano se construyo uno de material para las representaciones. En aquel entonces no había micrófonos, así que se tenía que hacer a pura voz. La primera vez que se usaron micrófonos fue acá en san Lorenzo. En esa ocasión le gusto mucho a la gente, porque además todos los actores y se sabían muy bien su papel de memoria y no batallaban nada.
Una vez fuimos a ver una pastorela en el Epazote y no, no era igual. A muchos al estarla actuando se les olvidaba y el apuntador se oía cuando les decia y a cada rato se equivocaban y en cosas si era lo mismo y en cosas era diferente de la de nosotros; le cambiaban o le omitian partes.
Mi tío Juan tiene su propio traje de huichol, como él era quien representaba el huichol en la pastorela, se lo mando a hacer, bien bordado: calzón, camisa y sombrero. También se compró el arco y las flechas. El ajuar le costo caro, sobre todo porque el traje lo mando hacer bordado con puro punto de cruz.
No se de donde vendría la tradición de las pastorelas, pero tienen mucho lenguaje español antiguo. Por lo menos la que se hace para la Santa Cruz, esa sí tiene un lenguaje poco usual y desde luego era el más difícil para aprenderse, muchas palabras las oye uno y se pregunta:
-¿Esto que querrá decir? ¿Qué será?
Y han de tener el mismo significado de muchas de las que sabemos y hablamos hoy, pero eran dichas antes de otra manera y para aprendérselas y decirlas de corrido, en un dialogo largo, naturalmente que se traba uno. De los papeles que me tocaban a mi no tenían mucho dialogo, unas dos hojas y ya. Los más cortos de todos son los diablos, de ahí vienen los de los pastores, los que van cantando son los que hablan más. Son 19 personajes en esa pastorela, Luzbel y el Ermitaño, son los que participan más.
La fiesta de la Santa Cruz era el día 3 de Mayo, fecha que en que la festejaban aquí en el Barrio del Cerrito. Se bajaba la Santa Cruz que esta acá arriba en el cerro del mismo nombre, a una casa que esta por la calle Guerrero, antes de llegar a la escuela, y se le hacia la fiesta y otro día la volvían a subir a su lugar allá arriba. Esa tradición ya no la siguen, debido a que muchos de los que estaban a cargo del festejo de la Cruz, ya no querían ayudar. Siempre es trabajo eso de andar buscando la gente, haber quien les ayuda a hacer cosas y a veces la gente no ayuda. Mi abuelito era siempre el que decía que si se hacia y ya empezaba a decirles a todos y si todos estaban de acuerdo se hacia y se empezaban a ensayar otra vez, pero alguno que no pudiera se buscaba sustituto. Primero se veía que se juntara la gente de nuevo y bueno sin recibir ningún sueldo al contrario ellos ponían su vestimenta, hacían sus mascaras y destinaban tiempo a ir a ensayar. A todos les gustaba eso, y era lo que más costaba, que se juntaran todos de nuevo. Unos hijos de Pascual Rubalcaba: Manuel y Javier ellos también formaron parte del grupo, varios de ellos fueron de los diablos, por lo menos quienes más veces salieron de diablos. Una vez mi hermano Humberto la hizo de Ángel, y otra vez un muchacho llamado Miguel, que trabaja en la prepa y vende revistas en una moto. Él también fue una vez el Ángel, su familia vivió muchos años enfrente de la casa de mi papá.
Recientemente la destacada investigadora colotlense Verónica Quintanilla Álvarez ha puesto en escena, en esta temporada decembrina, una pastorela escolar, con gran éxito, por lo que la felicitamos por ese tesón en defender nuestras valiosas tradiciones populares. Y no olvidamos tampoco la representación que realizara hace algunos años el taller de la preparatoria de Colotlán, con el apoyo de Cunorte y otras instituciones culturales del municipio y sobre todo con el invaluable apoyo de la gente de la comunidad de Huacasco, entre ellos don Martín y don Juan Márquez, que auxiliaron desinteresadamente al grupo de teatro y apoyaron con talento artístico dicha presentación. Cubriendo sus gastos de alimentos y gasolinas durante el largo tiempo de los ensayos, además del tiempo destinado a dicha empresa, con la única y valiosa recompensa de ver representada una vez más una pastorela. Para gente como don Juan y de don Martín, un fraterno abrazo de agradecimiento y admiración, porque gente como ellos hacen vivir nuestras tradiciones.
Los mexicanos de este lado.
Los mexicanos que vivimos de este otro lado, podemos decir que no somos desafortunados del todo, gozamos de los Thanksgivings tanto como el 12 de diciembre, día de la virgen de Guadalupe, festejamos el 4 de julio y el Halloween, tanto como las posaditas, el nacimiento del niño Dios, los santos reyes y las principales fechas cívicas mexicanas, el 5 de mayo y el 16 de septiembre. Y tenemos suerte de festejar no solo al estilo en que fuimos enseñados en nuestros pueblos, sino también al estilo de otros mexicanos de otros lugares de México. Podemos comparar entre las enchiladas potosinas, las mineras y las orgullosamente jaliscienses. Así como degustar de birrias, gorditas, burritos, barbacoas, chiles en nogada, camarones preparados al más puro estilo nayarita en piña, a la diabla, en coctel y decenas de formas más. Acudimos a los restaurantes mexicanos simplemente para confirmarnos que esa es comida para gringos, con sabores y mezclas creados para los que no saben, ni entienden de comida mexicana. Pero en las reuniones con los amigos, compadres y conocidos descubrimos esa gran riqueza gastronomica que cada uno de nosotros traemos con nosotros a este nuestro exilio. Y nos deleitamos en estos convites, añorando el verdadero sabor de la comida mexicana, que solo sabe realmente como es o como recordamos que es, sobre nuestra tierra matria. Pero a estas reuniones no solo venimos a comer, sino también para rememorar colectivamente todo lo que dejamos atrás y lo que construimos aquí. Para narrar nuestras propias historias de cruces, brincos, romance, trabajos, experiencias y tradiciones. Rezamos a la virgen y nos deleitamos con el mariachi, rompemos piñatas y paseamos peregrinos, arrullamos al niño y nos desvelamos a la mesa de nuestras historias, mientras nuestros hijos corretean discurriendo solo en ingles.
No dejamos de preocuparnos ante la tremenda crisis económica que nos afecta sobre todo a las minorías, nosotros los latinos solo poquito después de los morenos. Que nos hemos venido quedando sin empleo o con pocas horas en los últimos dos años. Y vemos aun con esperanza el día que vendrá la reforma migratoria, que nos sacara de la oscuridad ominosa de la ilegalidad, que cada día estrecha mayormente sus tentáculos por sobre la fragilidad de nuestras vidas, sin seguridad medica, sin existencia legal, acceso negado a nuestros hijos a educación superior, sin la posibilidad de una licencia de conducir, de crear un patrimonio, de comprar mas barato en las tiendas, como los gringos con los descuentos de temporada. Vemos como el presidente de la esperanza gringa y el mundo: Obama, queda atrapado entre las marrullerías de los capitalistas, que aprovechan los estímulos económicos para retacarse las faltriqueras de cueros de rana; como con todo y el Nobel de la paz, Obama no puede desembarazarse de una guerra tan irracional como cualquier otra, y que sin embargo el presidente intenta infructuosamente cuadrar en el discurso de lo políticamente correcto y necesario. Obama es ante todo un hombre bueno, con buenas intenciones, metido en un corral de leones y por más que lo queramos, no hay muchas posibilidades de que salga bien librado, con todo y su victoria en la batalla de la salud, que nos ha dejado a más de doce millones de seres humanos, completamente afuera. Pero seguimos soñando que brillara la justicia, para los que trabajamos en el ultimo peldaño de la escala social y vaya que trabajamos y sudamos cada penny que nos pagan.
Para muchos de nosotros los migrantes, nuestra familia se construye con los amigos, aquellos con los que generamos lazos de amistad tan fuertes y sólidos, que desembocan necesariamente en compadrazgos. Angélica y Pedro y Raquel y Enrique, son esa clase de compadres, unidos en la nostalgia de los buenos recuerdos del bajío mexicano. Todos ellos guanajuatenses, han profundizado su relación en los Estados Unidos, y nos han hecho huéspedes a muchos más de sus generosas buenas voluntades, con ellos hemos venido a reencontrarnos con las tradiciones mexicanas y a disfrutar de la riqueza de nuestra comida, nuestros relatos y los muy buenos ratos de conversación y sobremesa que crecen a la sombra de una deliciosa taza de café, de donde surgen muchos de los relatos e historias que continuación relato.
Los que no llegaron a la raya.
No soy supersticioso ni mucho menos, pero hay muchas cosas que no me explico y prefiero no pensar demasiado en ellas, por ejemplo de vez en vez, cuando estoy casi por despertarme, en ese momento en el que tengo plena lucidez mental, pero en cierta forma continuo dormido (creo que esa experiencia que les ha pasado a muchos alguna vez en su vida) he sentido un algo encima de mi cuerpo (una especie de bulto o presencia) que no me permite levantarme, y pese a que me siento ya completamente despierto no me deja moverme y pienso:
-Otra vez este pinche bulto.
Y bueno muchas veces comienzo a tratar de moverme o por lo menos hablar, cosa que tampoco me deja, pero mi forcejeo finalmente despierta a mi esposa, que me da un empujón y se rompe el acecho. Otras veces hago como dijera mi abuelita y que siempre resulta exitoso:
-Rezarles o de plano miéntales la madre.
A mi esposa siempre le he contado de esas molestas presencias, así que ella ya sabe que en cuento comienzo a manifestar inquietud en mi sueño, se hace necesario un empujoncito para romper el cerco de la “presencia” que me tiene sujeto con su cuerpo. Ella misma dice que sola en una ocasión, cuando vivíamos en otro departamento, ha sentido esa desagradable sensación, pero en su caso digamos que no solo se trato una paralización ella dice, que ella sintió la cercanía de la presencia, sintió su respiración en su cara y como intentaba besarla, pero logró ladear su cara y evitar el intento. Después sentía como trataba de hacerla caer hacia el suelo, en donde la presencia se encontraba, ella logró escapar y corrió asustada hasta la otra habitación donde dormía yo y me despertó apretándose asustada contra mí.
Pero bueno en realidad lo que deseaba platicarles fue una de las primeras veces que cruce la frontera para venir a los Estados Unidos, ya estaba casado, y mi esposa se quedo allá con mi madre en México. Éramos un grupo de 17 y cruzamos por el desierto de Arizona y después de mucho caminar bajo el sol ardiente, sin comer y casi sin tomar agua, el sol estaba ocultándose en el horizonte y entonces se me acerco en pleno desierto un niño de unos seis años de edad, sucio, de ojos llorosos y ropas rasgadas, me pidió ayuda y pensé que se había extraviado de algún otro grupo que había pasado por allí antes que nosotros. La verdad la caravana viajaba muy rápido y estaba muy cansado, para preguntarle mucho, así que le agarre por la mano y lo lleve jalando durante toda la noche, el niño a veces lloraba o me pedía ayuda y yo simplemente no le soltaba la mano y casi materialmente lo arrastraba conmigo. Casi en la madrugada, finalmente llegamos hasta el punto en que el coyote nos hizo detenernos y nos permitió acurrucarnos para dormir y descansar unas horas. Me acuerdo que abrace al niño entre mis brazos para cobijarle con el calor de mi cuerpo y así me quede dormido. Cuando me despertaron para reanudar la marcha, me desperté solo y comencé a preguntar por el niño, nadie lo había visto, algunos pensaron que el cansancio y el calor me habían provocado alucinaciones, no es verdad, realmente ese niño viajo conmigo. Uno de los miles de seres humanos que han perdido la vida en ese desierto y que desesperados aun buscan la forma de llegar a su destino.
Celia es una especie de adivinadora, de esas que leen las cartas y predicen el futuro de las personas, yo la conozco y se que las más de las veces solo dice sinsentidos o lo que la gente quiere escuchar, pero también me consta que cuando quiere o los asuntos son realmente trascendentes, ella hace uso en verdad de sus poderes adivinatorios. En una ocasión me toco acompañar a un señor de mi rancho vino a visitarla. Uno de sus hijos se había venido para los Estados Unidos muchos años atrás y jamás se había vuelto a saber nada de él. Cada año para la fecha del cumpleaños del hijo, su esposa, se sumía en una penosa depresión por el recuerdo de él, que hacía sufrir lo indecible al señor y a toda la familia. Habían intentado por todos lo medios encontrarle: vivo o muerto, pero todo había resultado infructuoso, de tal forma que en su desesperación habían llegado al punto de consultar a cuanto brujo o adivinador encontraban en su camino. Esa tarde toco el turno de ventilar el asunto a mi amiga. Celia miro directamente a los ojos al anciano y encontró en ellos la profunda desesperación y cansancio del sencillo campesino y le dijo:
-¿En verdad quiere escuchar la verdad? ¿Esta preparado para oír algo poco agradable?
Al campesino se le arrasaron sus ojos de lágrimas y no pudo emitir un solo sonido, pero su cabeza asintió con gran pesadez.
Celia guardo silencio por largos instantes, sopesando la angustiosa situación y finalmente comenzó a hablar con extrema suavidad, procurando quitarle todo filo al sonido de su voz:
-Su hijo no alcanzo a llegar a este lado, murió en el desierto, su cuerpo quedo boca abajo y probablemente debido al viento esta sepultado entre la arena y debajo de muchos matorrales y plantas. Probablemente es por eso que aún no le han encontrado. Era un joven de unos veinte años, moreno, delgado, ojos grandes y bigote ralo. Tiene una mancha o lunar en el hombre izquierdo. Su espíritu aún no encuentra reposo, deberá mandarle decir unas misas, pero no debe aún decírselo a su esposa, ella aún no esta lista para aceptarlo así que deberá prepararla, pero entretanto puede decirle que las misas son para poder encontrarlo.
El anciano se fue hundiendo poco a poco en la silla, a medida que ella hablaba y finalmente acerco ambas manos a su rostro, llorando inconsolable por interminables minutos. Yo también llore y Celia, con nosotros.
Como esa hay muchas historias para las cuales uno a veces no tiene explicaciones y desde luego que tampoco me gusta tratar de encontrárselas, pero que suceden.
No dejamos de preocuparnos ante la tremenda crisis económica que nos afecta sobre todo a las minorías, nosotros los latinos solo poquito después de los morenos. Que nos hemos venido quedando sin empleo o con pocas horas en los últimos dos años. Y vemos aun con esperanza el día que vendrá la reforma migratoria, que nos sacara de la oscuridad ominosa de la ilegalidad, que cada día estrecha mayormente sus tentáculos por sobre la fragilidad de nuestras vidas, sin seguridad medica, sin existencia legal, acceso negado a nuestros hijos a educación superior, sin la posibilidad de una licencia de conducir, de crear un patrimonio, de comprar mas barato en las tiendas, como los gringos con los descuentos de temporada. Vemos como el presidente de la esperanza gringa y el mundo: Obama, queda atrapado entre las marrullerías de los capitalistas, que aprovechan los estímulos económicos para retacarse las faltriqueras de cueros de rana; como con todo y el Nobel de la paz, Obama no puede desembarazarse de una guerra tan irracional como cualquier otra, y que sin embargo el presidente intenta infructuosamente cuadrar en el discurso de lo políticamente correcto y necesario. Obama es ante todo un hombre bueno, con buenas intenciones, metido en un corral de leones y por más que lo queramos, no hay muchas posibilidades de que salga bien librado, con todo y su victoria en la batalla de la salud, que nos ha dejado a más de doce millones de seres humanos, completamente afuera. Pero seguimos soñando que brillara la justicia, para los que trabajamos en el ultimo peldaño de la escala social y vaya que trabajamos y sudamos cada penny que nos pagan.
Para muchos de nosotros los migrantes, nuestra familia se construye con los amigos, aquellos con los que generamos lazos de amistad tan fuertes y sólidos, que desembocan necesariamente en compadrazgos. Angélica y Pedro y Raquel y Enrique, son esa clase de compadres, unidos en la nostalgia de los buenos recuerdos del bajío mexicano. Todos ellos guanajuatenses, han profundizado su relación en los Estados Unidos, y nos han hecho huéspedes a muchos más de sus generosas buenas voluntades, con ellos hemos venido a reencontrarnos con las tradiciones mexicanas y a disfrutar de la riqueza de nuestra comida, nuestros relatos y los muy buenos ratos de conversación y sobremesa que crecen a la sombra de una deliciosa taza de café, de donde surgen muchos de los relatos e historias que continuación relato.
Los que no llegaron a la raya.
No soy supersticioso ni mucho menos, pero hay muchas cosas que no me explico y prefiero no pensar demasiado en ellas, por ejemplo de vez en vez, cuando estoy casi por despertarme, en ese momento en el que tengo plena lucidez mental, pero en cierta forma continuo dormido (creo que esa experiencia que les ha pasado a muchos alguna vez en su vida) he sentido un algo encima de mi cuerpo (una especie de bulto o presencia) que no me permite levantarme, y pese a que me siento ya completamente despierto no me deja moverme y pienso:
-Otra vez este pinche bulto.
Y bueno muchas veces comienzo a tratar de moverme o por lo menos hablar, cosa que tampoco me deja, pero mi forcejeo finalmente despierta a mi esposa, que me da un empujón y se rompe el acecho. Otras veces hago como dijera mi abuelita y que siempre resulta exitoso:
-Rezarles o de plano miéntales la madre.
A mi esposa siempre le he contado de esas molestas presencias, así que ella ya sabe que en cuento comienzo a manifestar inquietud en mi sueño, se hace necesario un empujoncito para romper el cerco de la “presencia” que me tiene sujeto con su cuerpo. Ella misma dice que sola en una ocasión, cuando vivíamos en otro departamento, ha sentido esa desagradable sensación, pero en su caso digamos que no solo se trato una paralización ella dice, que ella sintió la cercanía de la presencia, sintió su respiración en su cara y como intentaba besarla, pero logró ladear su cara y evitar el intento. Después sentía como trataba de hacerla caer hacia el suelo, en donde la presencia se encontraba, ella logró escapar y corrió asustada hasta la otra habitación donde dormía yo y me despertó apretándose asustada contra mí.
Pero bueno en realidad lo que deseaba platicarles fue una de las primeras veces que cruce la frontera para venir a los Estados Unidos, ya estaba casado, y mi esposa se quedo allá con mi madre en México. Éramos un grupo de 17 y cruzamos por el desierto de Arizona y después de mucho caminar bajo el sol ardiente, sin comer y casi sin tomar agua, el sol estaba ocultándose en el horizonte y entonces se me acerco en pleno desierto un niño de unos seis años de edad, sucio, de ojos llorosos y ropas rasgadas, me pidió ayuda y pensé que se había extraviado de algún otro grupo que había pasado por allí antes que nosotros. La verdad la caravana viajaba muy rápido y estaba muy cansado, para preguntarle mucho, así que le agarre por la mano y lo lleve jalando durante toda la noche, el niño a veces lloraba o me pedía ayuda y yo simplemente no le soltaba la mano y casi materialmente lo arrastraba conmigo. Casi en la madrugada, finalmente llegamos hasta el punto en que el coyote nos hizo detenernos y nos permitió acurrucarnos para dormir y descansar unas horas. Me acuerdo que abrace al niño entre mis brazos para cobijarle con el calor de mi cuerpo y así me quede dormido. Cuando me despertaron para reanudar la marcha, me desperté solo y comencé a preguntar por el niño, nadie lo había visto, algunos pensaron que el cansancio y el calor me habían provocado alucinaciones, no es verdad, realmente ese niño viajo conmigo. Uno de los miles de seres humanos que han perdido la vida en ese desierto y que desesperados aun buscan la forma de llegar a su destino.
Celia es una especie de adivinadora, de esas que leen las cartas y predicen el futuro de las personas, yo la conozco y se que las más de las veces solo dice sinsentidos o lo que la gente quiere escuchar, pero también me consta que cuando quiere o los asuntos son realmente trascendentes, ella hace uso en verdad de sus poderes adivinatorios. En una ocasión me toco acompañar a un señor de mi rancho vino a visitarla. Uno de sus hijos se había venido para los Estados Unidos muchos años atrás y jamás se había vuelto a saber nada de él. Cada año para la fecha del cumpleaños del hijo, su esposa, se sumía en una penosa depresión por el recuerdo de él, que hacía sufrir lo indecible al señor y a toda la familia. Habían intentado por todos lo medios encontrarle: vivo o muerto, pero todo había resultado infructuoso, de tal forma que en su desesperación habían llegado al punto de consultar a cuanto brujo o adivinador encontraban en su camino. Esa tarde toco el turno de ventilar el asunto a mi amiga. Celia miro directamente a los ojos al anciano y encontró en ellos la profunda desesperación y cansancio del sencillo campesino y le dijo:
-¿En verdad quiere escuchar la verdad? ¿Esta preparado para oír algo poco agradable?
Al campesino se le arrasaron sus ojos de lágrimas y no pudo emitir un solo sonido, pero su cabeza asintió con gran pesadez.
Celia guardo silencio por largos instantes, sopesando la angustiosa situación y finalmente comenzó a hablar con extrema suavidad, procurando quitarle todo filo al sonido de su voz:
-Su hijo no alcanzo a llegar a este lado, murió en el desierto, su cuerpo quedo boca abajo y probablemente debido al viento esta sepultado entre la arena y debajo de muchos matorrales y plantas. Probablemente es por eso que aún no le han encontrado. Era un joven de unos veinte años, moreno, delgado, ojos grandes y bigote ralo. Tiene una mancha o lunar en el hombre izquierdo. Su espíritu aún no encuentra reposo, deberá mandarle decir unas misas, pero no debe aún decírselo a su esposa, ella aún no esta lista para aceptarlo así que deberá prepararla, pero entretanto puede decirle que las misas son para poder encontrarlo.
El anciano se fue hundiendo poco a poco en la silla, a medida que ella hablaba y finalmente acerco ambas manos a su rostro, llorando inconsolable por interminables minutos. Yo también llore y Celia, con nosotros.
Como esa hay muchas historias para las cuales uno a veces no tiene explicaciones y desde luego que tampoco me gusta tratar de encontrárselas, pero que suceden.
Reemberto Valdez Ortega,

Mi papá fue diputado federal se llamaba Prisciliano Valdez y era de Totatiche, y el era Cardenista, apoyó la escuela socialista y por eso decían que era comunista. Nosotros nos avecindamos en Colotlán, que fue donde vivimos nuestra infancia. Mi hermano Antonio y yo estudiamos la primaria en el edificio que fue el curato, donde hoy esta el mercado, la escuela de niñas estaba donde fue el seminario y hoy es parte de la Universidad sobre la calle Hidalgo. Recuerdo que la primera vez que me llevaron a la escuela entre de la mano de mi hermano Antonio, tenía seis años y lloré. Mi padre tenía varia propiedades, un rancho en Cartagena, dos casas en Colotlán y una casa en Totatiche. En julio de 1937 mi papá salió de la casa de Colotlán muy temprano y a caballo se fue a Totatiche, asistió por la tarde a un rosario y cuando salió de allí, Vicente Valdez Castañeda lo mató a mansalva y nos dejo huérfanos. Cuando estuve grande regresé a Totatiche y toque a su casa, salió su señora y le dije quien era y que estaba buscando a su marido para preguntarle porque había matado a mi padre: -En cuanto el sujeto me vio, se asustó tanto que se tiro de rodillas llorando y me pidió perdón, eso fue más de lo que pude soportar, yo no iba a matarlo. Todavía me pregunto: -¿Qué pudo haberle hecho mi padre para que lo matará? Mi papá era un hombre muy entero, durante el periodo de Calles, el representó el gobierno y lo acusaban de comunista. Mi papá tenía fama de ser hombre acomodado y de tener muy buenos caballos, por eso durante la revolución un día llegó un oficial del ejército a la casa, y como mi papá andaba en las faenas del rancho le dijo a mi madre que venía a recoger una yegua zaina de muy buena alzada que tenía mi papá, que le avisara por favor que al día siguiente a las doce del día iba a pasar por ella, que se la tuvieran ensillada. En esa época los del ejército, como los rebeldes se apoderaban de lo que les gustaba, sin ningún miramiento. En cuanto llegó a casa mi papá le informaron de lo sucedido y no más dijo: -Esta bien.
Mi papá como mucha gente de rancho acostumbrada al manejo de las armas, era conocido por tener una puntería envidiable, a 400 o 500 metros no erraba tiro. La casa de mi padre estaba en el primer cuadro de la ciudad, en el mero centro de la plaza y desde el campanario de la iglesia se denominaba perfectamente parte de la casa y las salidas a la calle. Al día siguiente, como todas las mañanas se levantó mi padre antes de despuntar el día, ensillo la yegua, tal y como le habían indicado y después hizo sus actividades normales. A las doce del día que llegó el oficial y toco a la puerta de la casa, salió mi madre y le dio el siguiente mensaje:
-Mi marido recibió su mensaje y me dio el siguiente para usted. –La yegua se encuentra en el corral ensillada tal y como usted lo pidió y puede usted pasar por ella, en cuanto usted guste, pero me dijo también que le dijera que esta allá arriba trepado en la torre de la iglesia, ella cerró la puerta y el oficial pudo mirar a mi padre apuntándole con su rifle desde las alturas, y con su sombrero le mando un saludo. El oficial montó su caballo y a galope se retiró buscando protección entre las casas. Nunca más regreso por la yegua.
Mi papá como mucha gente de rancho acostumbrada al manejo de las armas, era conocido por tener una puntería envidiable, a 400 o 500 metros no erraba tiro. La casa de mi padre estaba en el primer cuadro de la ciudad, en el mero centro de la plaza y desde el campanario de la iglesia se denominaba perfectamente parte de la casa y las salidas a la calle. Al día siguiente, como todas las mañanas se levantó mi padre antes de despuntar el día, ensillo la yegua, tal y como le habían indicado y después hizo sus actividades normales. A las doce del día que llegó el oficial y toco a la puerta de la casa, salió mi madre y le dio el siguiente mensaje:
-Mi marido recibió su mensaje y me dio el siguiente para usted. –La yegua se encuentra en el corral ensillada tal y como usted lo pidió y puede usted pasar por ella, en cuanto usted guste, pero me dijo también que le dijera que esta allá arriba trepado en la torre de la iglesia, ella cerró la puerta y el oficial pudo mirar a mi padre apuntándole con su rifle desde las alturas, y con su sombrero le mando un saludo. El oficial montó su caballo y a galope se retiró buscando protección entre las casas. Nunca más regreso por la yegua.
EL RESCATE DE LA PALABRA
UN PRETEXTO PARA LA ELABORACION
DE NORTES Y DECIRES
DE NORTES Y DECIRES
El lenguaje es una herencia milenaria de las sociedades. Su importancia radica en la necesidad que tiene el hombre para comunicarse con los demás y establecer vínculos de mutua satisfacción. Con el descubrimiento de la imprenta la palabra escrita tuvo una expansión en el circuito de su existencia y en el océano de las sociedades, siendo capaz de conservar durante bastante tiempo la herencia social que nos significa el conocimiento.
No podemos imaginar que el lenguaje exista al margen de una colectividad, y que su práctica resulte instantánea como el café. Así, porque la palabra es propiedad indiscutible del hombre, por que es una creación colectiva y una necesidad, y porque la palabra escrita es el establecimiento de un vínculo que resulta un compromiso y una responsabilidad, por todo ello nació Nortes y Decires.
Nortes y Decires es un taller de reflexión, creación y comunicación en la Zona Norte. Es una elaboración genuina local, de corte humanista.
Nortes y Decires está en un proceso de experimentación y sensibilización, que da cuenta de la enorme necesidad que existe en la Zona Norte de que se construyan las bases para una comunicación libre y social, generadora de conocimientos y criterios, en la búsqueda de la identidad y la solución a los problemas, y esto implica un logro regional de amplio alcance, en la medida en que hacemos la cultura para nosotros.
Nortes y Decires significa aprender a usar la palabra y responsabilizarse de ella, en una expresión y contexto regional, en el establecimiento de espacios nuevos que intentan formar y desear lo mejor para la sociedad. Nuestro compromiso es únicamente con la palabra, sea su carga cual sea, histórica, política o poética.
Sabemos que la situación de nuestra Zona no es la mejor del Estado, pero consideramos que es la hora de implementar los mecanismos adecuados para la producción de una cultura independiente. El trabajo no es fácil y los resultados no se ven a simple vista, pero las nuevas generaciones aprenderán de lo logrado. El aprendizaje del lenguaje es tan difícil y extenso que hemos concedido más importancia a la palabra que a los detalles técnicos de los documentos, aunque el ordenador continúe sin soportar el código lingüístico de Nortes y Decires.
Esto es solamente una de las actividades paralelas que desarrollamos a una labor socialmente requerida, encaminándonos a la investigación y descubrimiento de nuestro pasado, nuestra identidad y nuestra cultura. La mayor riqueza la obtendremos produciendo… ¿Qué producimos?.... Comunicación e ideas. Con esto nos basta.
Nortes y Decires es el antecedente más remoto de Colotlanenllamas.
No podemos imaginar que el lenguaje exista al margen de una colectividad, y que su práctica resulte instantánea como el café. Así, porque la palabra es propiedad indiscutible del hombre, por que es una creación colectiva y una necesidad, y porque la palabra escrita es el establecimiento de un vínculo que resulta un compromiso y una responsabilidad, por todo ello nació Nortes y Decires.
Nortes y Decires es un taller de reflexión, creación y comunicación en la Zona Norte. Es una elaboración genuina local, de corte humanista.
Nortes y Decires está en un proceso de experimentación y sensibilización, que da cuenta de la enorme necesidad que existe en la Zona Norte de que se construyan las bases para una comunicación libre y social, generadora de conocimientos y criterios, en la búsqueda de la identidad y la solución a los problemas, y esto implica un logro regional de amplio alcance, en la medida en que hacemos la cultura para nosotros.
Nortes y Decires significa aprender a usar la palabra y responsabilizarse de ella, en una expresión y contexto regional, en el establecimiento de espacios nuevos que intentan formar y desear lo mejor para la sociedad. Nuestro compromiso es únicamente con la palabra, sea su carga cual sea, histórica, política o poética.
Sabemos que la situación de nuestra Zona no es la mejor del Estado, pero consideramos que es la hora de implementar los mecanismos adecuados para la producción de una cultura independiente. El trabajo no es fácil y los resultados no se ven a simple vista, pero las nuevas generaciones aprenderán de lo logrado. El aprendizaje del lenguaje es tan difícil y extenso que hemos concedido más importancia a la palabra que a los detalles técnicos de los documentos, aunque el ordenador continúe sin soportar el código lingüístico de Nortes y Decires.
Esto es solamente una de las actividades paralelas que desarrollamos a una labor socialmente requerida, encaminándonos a la investigación y descubrimiento de nuestro pasado, nuestra identidad y nuestra cultura. La mayor riqueza la obtendremos produciendo… ¿Qué producimos?.... Comunicación e ideas. Con esto nos basta.
Nortes y Decires es el antecedente más remoto de Colotlanenllamas.
Por Villano.
CRONICA DE AQUELLOS DIAS
Es difícil escapar a las trampas cuando miramos retrospectivamente y reconstruimos el camino que transitamos para llegar a nuestra condición actual. En este momento y bajo circunstancias que afectan una apreciación objetiva nos proponemos aventurar un discurso que consciente de sus limitaciones se signifique principalmente por develar aspectos de una realidad a la que concedemos un interés y una importancia singular por representar un elemento relevante en la comprensión de la realidad actual de nuestra comunidad.
La Preparatoria Regional de Colotlán llego a la región a inicios de la década de los ochenta, su fundación se dio en medio de un contexto de cambio que afecto la vida social y económica de la región en su conjunto. La preparatoria se incorporo a estas transformaciones y a su vez fue actor importante de ella, y materia sobre la que se imprimieron las huellas de estos tiempos. Su llegada fue uno de los acontecimientos más relevantes para la región en las últimas décadas, y su labor se distinguió por inaugurar nuevos espacios para el pensamiento, formar generaciones sensibles a su entorno social y se incorporo a una dinámica que marcaría el nuevo signo de los tiempos.
La región, en ese entonces, se encontraba en un proceso de apertura después de décadas de marginación, apertura no promovida por las estructuras que desde dentro determinaban la dirección de la región política y económicamente, sino por las necesidades de sobrevivencia que expulsaron a nuestra población hacia los centros urbanos del país y hacia los EEUU. Esta apertura se manifestó no solo en los procesos migratorios sino también en la creación de carreteras que fueron eliminando distancias; en la incorporación definitiva de la televisión como parte del paisaje domestico y todas las relaciones de la vida familiar y comunitaria en torno a los nuevos elementos que redefinieron el panorama de las comunidades de la zona norte.
La emigración en gran escala represento el acontecimiento más importante de la década de los ochenta, sin embargo desde finales de los cuarenta este fenómeno se dio en grandes números, con las llamadas contrataciones de braceros, auspiciadas a través del gobierno y en donde el diputado y capitán Adalberto Ortega Huízar, tuvo un papel fundamental para la integración de la gente de la región en este proceso, al favorecer a miles de campesinos y gentes de los pueblos con las cartas necesarias para trabajar en el país vecino. Fueron en estos años donde se forjaron las primeras redes de migrantes de nuestra región que posteriormente sostendrían la vigorosa oleada migratoria, que dejaría semivacías las rancherías de nuestros municipios, y que incrementaría en forma radical los niveles de consumo y bienestar de nuestra gente.
En los ochenta la migración fue una respuesta local implementada para paliar los efectos de la crisis por la que atravesaba el país en esos momentos. Las oleadas de migrantes encontraron en la economía norteamericana una formula de sobrevivencia que procuro bienestar para las comunidades de nuestra región y que genero durante el proceso de múltiples transformaciones en los diferentes ámbitos de la vida social. Nuevos aires comenzaron a circular modificando los usos y las costumbres llenando la atmósfera de presencias ajenas a las experiencias que habían marcado la pauta de las ultimas décadas y progresivamente poniendo en marcha una sociedad que limitada en sus recursos, sangrada en su población, disminuida en sus capacidades, estrechaba cada vez mas vínculos con la sociedad norteamericana.
La región en su conjunto experimento múltiples cambios las dinámicas que caracterizaban a una sociedad agraria empezaron a mudar sus comportamientos en aras de una vida mas llena de satisfactores y propiciando nuevas relaciones entre el campo y la ciudad.
La dinámica educativa se vio igualmente redimensionada, no porque los poderes discursivos se hubieran decidido a promover proyectos de desarrollo fincados en la inversión educativa, sino mas bien para poder aliviar un poco los profundos desfasamientos de que estaba plagado el desarrollo regional en el estado, pero entonces al igual que hoy, la instauración de la preparatoria se dio dentro de un contexto que no definía los objetivos básicos y mínimos a promover en beneficio de la región (no queremos decir que no tuviera como objetivos el de promover a través de la educación a la sociedad en su conjunto, pues tales objetivos se encuentran implícitos sino que se reprodujeron errores que forman parte de nuestra idiosincrasia y que consisten en el desfasamiento entre los objetivos, los medios y recursos, las realidades sobre las que pretenden actuar y las estrategias para lograrlo) y se perdió la oportunidad para muchas generaciones de prosperar bajo la sombra de propósitos de justicia y equidad regionales.
La ausencia de una plataforma mínima (organizaciones, grupos políticos modernos) que definiera una identidad básica así fuera para la consecución de objetivos de índole económica o política o cultural o cual quisiera que estos hubiesen sido, permitió que se diluyera una alternativa de promoción de desarrollo. No porque la preparatoria fuese la única opción, (o quizás si la única posible opción dentro de la panorámica de instituciones cooptadas) pero si la mas inmediata y el primer nivel en la instauración de proyectos mas amplios incluidos los aspectos educativos (representados por la posible figura de una institución educativa de alto nivel) era factible que la preparatoria se convirtiera en la institución líder en la promoción del desarrollo regional, ante una panorámica que no tenia ni los mas elementales niveles organizativos, y ante organizaciones que mostraban (y siguen mostrando) una total incapacidad para entender las problemáticas fundamentales. Sin embargo nunca se llego a concertar una alianza en la misma vertiente a las fuerzas capaces de poner en movimiento a la comunidad, y si se inicio un proceso de enfrentamiento con los representantes de las posturas inmovilistas tan cómodamente aposentadas en nuestra región, incluidos la iglesia y las elites económico-políticas que continuaban decidiendo la vida de la región. En este enfrentamiento quien salio perdiendo fue la región que postergo indefinidamente una posibilidad de alianza en beneficio de ella misma.
La preparatoria constituye en la actualidad un patrimonio de la comunidad (a diferencia de la prep. que comenzó siendo patrimonio regional) y en los últimos años a experimentado un proceso de homologación respecto de instituciones educativas comúnmente aceptadas como “nuestras” pero cuya principal característica es presentar una actitud pasiva respecto de los verdaderos intereses de la comunidad.
En este proceso de homologación que pudiéramos equipar a un proceso de hacer “nuestra” la institución se perdieron de vista razgos distintivos de la preparatoria que forjaron una imagen y una identidad. En sus primeros años no era una institución neutra, ni complaciente, por el contrario se convirtió en un centro generador de conflictos para las buenas costumbres cualesquiera que estas hayan sido.
La preparatoria no obstante de ser una amenaza para las posiciones ideológicas atrincheradas en nuestra región y renuentes a modificar sus esquemas mentales garantizo para los padres de familia una formación académica sólida, confiable (al menos en el ámbito académico y como trampolín en la transición a una formación profesional) para satisfacer las necesidades formativas de sus hijos.
La Preparatoria Regional de Colotlán llego a la región a inicios de la década de los ochenta, su fundación se dio en medio de un contexto de cambio que afecto la vida social y económica de la región en su conjunto. La preparatoria se incorporo a estas transformaciones y a su vez fue actor importante de ella, y materia sobre la que se imprimieron las huellas de estos tiempos. Su llegada fue uno de los acontecimientos más relevantes para la región en las últimas décadas, y su labor se distinguió por inaugurar nuevos espacios para el pensamiento, formar generaciones sensibles a su entorno social y se incorporo a una dinámica que marcaría el nuevo signo de los tiempos.
La región, en ese entonces, se encontraba en un proceso de apertura después de décadas de marginación, apertura no promovida por las estructuras que desde dentro determinaban la dirección de la región política y económicamente, sino por las necesidades de sobrevivencia que expulsaron a nuestra población hacia los centros urbanos del país y hacia los EEUU. Esta apertura se manifestó no solo en los procesos migratorios sino también en la creación de carreteras que fueron eliminando distancias; en la incorporación definitiva de la televisión como parte del paisaje domestico y todas las relaciones de la vida familiar y comunitaria en torno a los nuevos elementos que redefinieron el panorama de las comunidades de la zona norte.
La emigración en gran escala represento el acontecimiento más importante de la década de los ochenta, sin embargo desde finales de los cuarenta este fenómeno se dio en grandes números, con las llamadas contrataciones de braceros, auspiciadas a través del gobierno y en donde el diputado y capitán Adalberto Ortega Huízar, tuvo un papel fundamental para la integración de la gente de la región en este proceso, al favorecer a miles de campesinos y gentes de los pueblos con las cartas necesarias para trabajar en el país vecino. Fueron en estos años donde se forjaron las primeras redes de migrantes de nuestra región que posteriormente sostendrían la vigorosa oleada migratoria, que dejaría semivacías las rancherías de nuestros municipios, y que incrementaría en forma radical los niveles de consumo y bienestar de nuestra gente.
En los ochenta la migración fue una respuesta local implementada para paliar los efectos de la crisis por la que atravesaba el país en esos momentos. Las oleadas de migrantes encontraron en la economía norteamericana una formula de sobrevivencia que procuro bienestar para las comunidades de nuestra región y que genero durante el proceso de múltiples transformaciones en los diferentes ámbitos de la vida social. Nuevos aires comenzaron a circular modificando los usos y las costumbres llenando la atmósfera de presencias ajenas a las experiencias que habían marcado la pauta de las ultimas décadas y progresivamente poniendo en marcha una sociedad que limitada en sus recursos, sangrada en su población, disminuida en sus capacidades, estrechaba cada vez mas vínculos con la sociedad norteamericana.
La región en su conjunto experimento múltiples cambios las dinámicas que caracterizaban a una sociedad agraria empezaron a mudar sus comportamientos en aras de una vida mas llena de satisfactores y propiciando nuevas relaciones entre el campo y la ciudad.
La dinámica educativa se vio igualmente redimensionada, no porque los poderes discursivos se hubieran decidido a promover proyectos de desarrollo fincados en la inversión educativa, sino mas bien para poder aliviar un poco los profundos desfasamientos de que estaba plagado el desarrollo regional en el estado, pero entonces al igual que hoy, la instauración de la preparatoria se dio dentro de un contexto que no definía los objetivos básicos y mínimos a promover en beneficio de la región (no queremos decir que no tuviera como objetivos el de promover a través de la educación a la sociedad en su conjunto, pues tales objetivos se encuentran implícitos sino que se reprodujeron errores que forman parte de nuestra idiosincrasia y que consisten en el desfasamiento entre los objetivos, los medios y recursos, las realidades sobre las que pretenden actuar y las estrategias para lograrlo) y se perdió la oportunidad para muchas generaciones de prosperar bajo la sombra de propósitos de justicia y equidad regionales.
La ausencia de una plataforma mínima (organizaciones, grupos políticos modernos) que definiera una identidad básica así fuera para la consecución de objetivos de índole económica o política o cultural o cual quisiera que estos hubiesen sido, permitió que se diluyera una alternativa de promoción de desarrollo. No porque la preparatoria fuese la única opción, (o quizás si la única posible opción dentro de la panorámica de instituciones cooptadas) pero si la mas inmediata y el primer nivel en la instauración de proyectos mas amplios incluidos los aspectos educativos (representados por la posible figura de una institución educativa de alto nivel) era factible que la preparatoria se convirtiera en la institución líder en la promoción del desarrollo regional, ante una panorámica que no tenia ni los mas elementales niveles organizativos, y ante organizaciones que mostraban (y siguen mostrando) una total incapacidad para entender las problemáticas fundamentales. Sin embargo nunca se llego a concertar una alianza en la misma vertiente a las fuerzas capaces de poner en movimiento a la comunidad, y si se inicio un proceso de enfrentamiento con los representantes de las posturas inmovilistas tan cómodamente aposentadas en nuestra región, incluidos la iglesia y las elites económico-políticas que continuaban decidiendo la vida de la región. En este enfrentamiento quien salio perdiendo fue la región que postergo indefinidamente una posibilidad de alianza en beneficio de ella misma.
La preparatoria constituye en la actualidad un patrimonio de la comunidad (a diferencia de la prep. que comenzó siendo patrimonio regional) y en los últimos años a experimentado un proceso de homologación respecto de instituciones educativas comúnmente aceptadas como “nuestras” pero cuya principal característica es presentar una actitud pasiva respecto de los verdaderos intereses de la comunidad.
En este proceso de homologación que pudiéramos equipar a un proceso de hacer “nuestra” la institución se perdieron de vista razgos distintivos de la preparatoria que forjaron una imagen y una identidad. En sus primeros años no era una institución neutra, ni complaciente, por el contrario se convirtió en un centro generador de conflictos para las buenas costumbres cualesquiera que estas hayan sido.
La preparatoria no obstante de ser una amenaza para las posiciones ideológicas atrincheradas en nuestra región y renuentes a modificar sus esquemas mentales garantizo para los padres de familia una formación académica sólida, confiable (al menos en el ámbito académico y como trampolín en la transición a una formación profesional) para satisfacer las necesidades formativas de sus hijos.
LA CULTURA Y LA COMUNICACIÓN EN LA ZONA NORTE DE JALISCO
La cultura es un concepto que aún no ha podido dejar de ser usado indiscriminadamente por aquéllos que la abordan desde alguna de sus aristas, desde el trabajo hasta la reflexión. Si de manera breve le definimos aquí, para instrumentar un uso rápido y práctico del término, quizás sería el conjunto de manifestaciones sociales de un grupo humano en un tiempo y lugar determinado. Con ello dejamos establecido el espacio más amplio de estudio sobre una Zona en especial del Estado, la que aborda este texto, la Zona Norte de Jalisco, región que, por su extensión y la caracterización cultural de sus pueblos, provoca resistencias al ser nombrada en su conjunto. ¿Podremos aquí, hablar de ella como una unidad, como todo? Existen elementos comunes que tipifican al la Zona Norte frente a su entorno. Marginación, subdesarrollo, incomunicación, control social, historicismo, endoculturación, dependencia, etc. Son constantes que poseen una intensa carga social en estos lugares y que pretenden una continuidad total, si es que la conciencia y la acción de sus pobladores desempeñan el hacerles frente.
Anterior a la conquista española, la región Norte era un desierto cultural cuyas sociedades producían lo indispensable para vivir, sus esperanzas de crecimiento estaban cifradas en la llegada de otras culturas que le propiciaran los instrumentos de un cambio evolutivo. La interrupción hispánica, en la búsqueda de metales preciosos, ciudades ricas y tierras sin dueño, representó un sesgo histórico para la región, y para los nativos, el fin de su historia.
Sin embargo, la presencia de los españoles en ésta tierra determino en ellos las características fundamentales de supervivencia, aislamiento y subdesarrollo con escasa producción de bienes, que eran características de las sociedades prehispánicas de la región, a pesar de que el español estructuro las formas políticas, económicas y sociales requeridas por la metrópoli, y a pesar también de que utilizo algunas formas económicas especificas de los indígenas.
Habría de pasar el tiempo colonial para que el elemento hispánico de la Zona Norte de Jalisco hubiera tipificado como suyos, y convertidos en característicos, esos elementos de subordinación, incomunicación, pobreza, resistencia al cambio, y otros, que de ser parte de una problemática, contribuirían a forjar los rasgos distintivos de las sociedades norteñas.
Las sucesivas luchas por las tierras, que degeneraron las culturas indígenas, el saqueo irracional de metales y el control de las conciencias ejercido por las instituciones religiosas y el aplastante influjo del centro político, determinaron una subordinación a través de las elites políticas distintivas que en sus luchas internas por el poder rindieron siempre cuotas de obediencia al centro que resultaron caras a la posteridad. De esta manera se consolido el silencio, la migración y la resistencia, tanto en los pobladores como en las instituciones que habrían de evolucionar en ese sentido y proporcionarlo.
Convertida de esta manera, la religión, en una región aparte, en una región de silencio que ha obstaculizado los avances modernistas en vista a su debilidad social y económica, y a la falta de una formación auténtica de su conciencia regional, su dinámica social ha sido establecida y especificada desde fuera, dejándole espacios reducidos de libertad y creatividad, esque mas que les ha sido difícil de superar.
La promoción de la paz y tranquilidad de que goza la zona, por parte del Estado, ha sido más el establecimiento de un Estado cerrado e impositivo que de una situación de desarrollo.
Ante ello, se vive una situación artificial y ajena que se empeña en ocultar las verdaderas realidades y en fabricar continuos modelos de vida a través de la parafernalia de los medios de comunicación que llegan a destiempo y con contenidos abrumadoramente tontos.
Si bien la pluralidad existente no pertenece a una dinámica de desarrollo propio, si comienza a ser un motivo de preocupación en la medida en que obedecerá a los problemas implantados y heredados antaño. La distancia generacional de los padres a hijos, a instancias de las instituciones educativas está difuminando, junto con otros elementos la identificación entre los miembros de una sociedad pequeña como lo resultan nuestros pueblos. El conjunto de la problemática ha creado una invalidad cultural que pesa irremediablemente sobre el desarrollo posible para esta zona. Pudiera ser posible que ya existiera la necesidad de crear una identidad regional como sustrato a un conjunto de soluciones a los demás problemas de otra índole, es decir, que la puesta en escena de la conciencia en la creación de un discurso local sea un paso esencial para terminar con la incomunicación como factor de subdesarrollo.
Aunque es cierto que la Zona Norte de Jalisco carece de un discurso histórico-político propio, que vendría a ser elemento distintivo y propio para la generación de una identidad cultural, es cierto también que necesitaría los instrumentos adecuados para su elaboración. De ambas cosas se carece. De esta manera, se ha quedado a expensas de sucesos y fenómenos ajenos. Es indudable que se neceta rápidamente de un recuento y una revisión histórica, una búsqueda inmediata de nuestra cultura y la creación de un discurso propio con la implementación de los mecanismos de comunicación adecuados que instalen el pensamiento de la Zona Norte sobre la Zona Norte.
Considerando de esta manera, nuestros problemas no resultan específicamente económicos o sociales, son un resultado histórico de nuestra sociedad y su relación con el entorno.
El discurso economista y el discurso de la migración en el discurso político ha forzado la dependencia hacia el centro y los esfuerzos locales se han subordinado a esas instancias con el intento de crear una infraestructura mayor a una productividad paupérrima, desdeñando las atenciones al trabajo social que enriquecerían la cultura regional. Ante ello, se vislumbra el replanteamiento de nuestra sociedad, sus fines y su función para consigo misma. Debemos pues, comprender nuestra región y la interacción de sus distintos elementos, es decir la comprensión de nuestra cultura, si es que queremos dar una respuesta a la problemática que existe en la zona norte de Jalisco. No se pueden aislar los problemas, ni privilegiar unos sobre otros, si es que se quiere buscar soluciones verdaderas, en caso contrario, se vuelve anacrónico y estéril. Nuestra identidad pudiera ser una respuesta a muchos de nuestros problemas, o por lo menos daría luz sobre ellos, pero, mientras tanto, es un problema su develación.
Por: Villano
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